La ocupación hotelera en Mar del Plata durante el fin de semana largo de Semana Santa fue del 50 al 55%, un porcentaje que, si bien no es ideal para la temporada, refleja las dificultades que enfrenta el sector en un contexto económico complicado. En declaraciones a LU6 Emisora Atlántica, Hernán Szkrohal, presidente de la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica (AEHG), reconoció que el fin de semana largo no cumplió con las expectativas del sector, especialmente teniendo en cuenta que la ciudad no alcanzó los números de otros fines de semana históricos de la Semana Santa.
“El porcentaje de ocupación no colmó las expectativas, no fue como los fines de semana históricos que teníamos de Semana Santa”, destacó Szkrohal. Según el dirigente, varios factores contribuyeron a este desempeño por debajo de lo esperado, como el clima poco favorable y el aumento de los precios del combustible, que afectaron tanto a los turistas como a los residentes. “Las condiciones climáticas de este fin de semana, más los problemas del combustible, con los incrementos que tuvo, hicieron que no llegáramos a las cifras ideales”, agregó.
A pesar de estas dificultades, Szkrohal reconoció que el sector hotelero y gastronómico de Mar del Plata sigue luchando para mantenerse a flote. “Terminamos redondeando un fin de semana que se trabajó más de lo habitual, pero no llena las expectativas que necesita un sector tan grande como el gastronómico y el hotelero de la ciudad en función de los meses venideros, que van a ser difíciles”, afirmó.
El presidente de la AEHG también se refirió a la caída del poder adquisitivo y los cambios en los hábitos de consumo, que están afectando directamente a la oferta en la ciudad. “La oferta en Mar del Plata en cuanto a hotelería y gastronomía es muy grande, y ya se está trabajando con un gran esfuerzo del sector, con tarifas que en muchos casos no se le ha trasladado la inflación del año”, explicó. De acuerdo con Szkrohal, este escenario ha llevado a varios restaurantes a reducir sus días y horarios de apertura, lo que a su vez genera una caída en el empleo y el cierre de algunos negocios.
“En gastronomía, estamos viendo que empiezan a cerrarse días productivos que teníamos como lunes, martes y miércoles en distintos restaurantes, y eso obviamente genera caída de empleo y el posible cierre de muchos de nuestros colegas”, expresó con preocupación.
A pesar de los esfuerzos internos por optimizar costos, como la reducción de gastos en el funcionamiento de los negocios, Szkrohal advirtió que no ha habido una disminución de impuestos ni un crecimiento en el consumo. “Estamos trabajando por debajo del punto de equilibrio, que es lo mínimo que necesitamos para no perder dinero. Hoy muchos de nuestros colegas están endeudados, y eso genera una preocupación sobre la sostenibilidad del sector”, explicó.
El presidente de la AEHG subrayó que la clave para revertir esta situación es una mayor promoción turística de la ciudad. “Lo que necesitamos es mucha más promoción de parte del Fondo de Promoción Turística que tenemos en la ciudad. Tenemos que hacer una campaña más agresiva”, insistió. Szkrohal destacó que, aunque la promoción está bien encaminada, la verdadera dificultad radica en que las personas no tienen el poder adquisitivo suficiente para consumir en sectores como la hotelería y la gastronomía. “La gente con su salario no puede llegar a consumir en un rubro como el nuestro, donde estamos viendo que estamos sufriendo las condiciones del ajuste”, concluyó.
Con un panorama incierto por delante, el sector hotelero y gastronómico de Mar del Plata se enfrenta a meses difíciles, y las expectativas de recuperación dependen en gran medida de medidas que estimulen el consumo y una promoción más efectiva del destino.










