El sector pesquero marplatense atraviesa una profunda paradoja: a pesar de los altos niveles de captura en las temporadas de calamar y langostino, la actividad no se está traduciendo en empleo para las plantas procesadoras locales. Así lo advirtió Raúl Calamante, coordinador regional del Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires, en diálogo con el programa “Gambini en la Red”. El funcionario manifestó una "fuerte preocupación" al confirmar la pérdida de cientos de puestos de trabajo en tierra, una situación crítica para una ciudad donde el complejo portuario representa casi el 50% del Producto Bruto Interno (PBI) y emplea a unas 25.000 personas diariamente.
Ante este escenario, Calamante anunció que el gobernador Axel Kicillof instruyó a los ministerios de Trabajo, Producción y Desarrollo Agrario a conformar una mesa de diálogo junto a sindicatos, cámaras empresarias y centrales obreras. El objetivo central será fijar una posición conjunta en defensa del recurso pesquero y el empleo local, frente a un modelo económico del gobierno nacional al que acusó de golpear al sector por "desidia" y por tomar decisiones que afectan la soberanía en el mar argentino.
El impacto de los buques factoría y la fuga de materia prima
Uno de los puntos más críticos de la discusión radica en la transferencia de cuotas de pesca y permisos de tonelaje desde los barcos fresqueros —que descargan y procesan sus capturas en tierra— hacia los buques congeladores o factorías. Según explicó el funcionario, estos últimos elaboran el producto en alta mar o exportan la materia prima sin procesar, privando de insumos a las plantas locales. "La captura de langostino hoy se está llevando a Paraguay. Eso va en detrimento de nuestra mano de obra y miles de fileteros en Mar del Plata hoy están desocupados o con trabajo discontinuo", denunció, señalando que el mismo fenómeno afecta a la merluza.
Finalmente, Calamante remarcó la importancia de sentar en la misma mesa a los empresarios locales que sostienen una responsabilidad histórica con el empleo y diferenciarlos de aquellos sectores con una "actitud más especulativa". Desde la Provincia insistieron en que el espacio de diálogo será clave para frenar el avance de políticas nacionales que debilitan el mercado laboral argentino.












