En diálogo con Cazador de Noticias, el dirigente del Partido Socialista Auténtico de Mar del Plata-Batán en Unidad Socialista, Pablo Aceto, cuestionó con dureza la política económica del Gobierno nacional y advirtió que el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) “no conduce al desarrollo, sino a un proceso de ‘nigerización’ de la Argentina”.
“El relato oficial insiste en que el severo ajuste económico nos conduce hacia el bienestar de Suiza o Irlanda, pero la realidad de las medidas gubernamentales apunta a un destino mucho más alarmante: el modelo nigeriano”, sostuvo.
En ese sentido, afirmó que “bajo la bandera de la libertad se consolida una matriz netamente extractiva que rifa los recursos naturales a través del polémico esquema del RIGI”, al tiempo que definió al régimen impulsado por el presidente Javier Milei como “una entrega soberana disfrazada de modernización económica”.
Aceto consideró que el RIGI, al otorgar beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios extraordinarios a grandes corporaciones durante tres décadas, “no fomenta el desarrollo, sino un esquema de despojo colonial”, y advirtió que ese camino conduce a “una economía fracturada, donde conviven sectores de altísima rentabilidad dedicados a la exportación de materias primas sin valor agregado con una mayoría social sumida en la pobreza estructural”.
Como ejemplo, mencionó el caso de Nigeria. “La brutal explotación del petróleo por parte de gigantes extranjeros enriqueció a corporaciones y a una ínfima élite local, mientras devastaba el medio ambiente y destruyó el tejido productivo del país”, señaló.
Asimismo, sostuvo que el RIGI “replica esa matriz” al permitir la libre disponibilidad de divisas y liberar a las empresas de obligaciones vinculadas al abastecimiento del mercado interno y la contratación de proveedores nacionales. “Los recursos naturales, como el litio, el gas y la minería, serán saqueados sin dejar regalías significativas ni transferir tecnología”, advirtió.
El referente socialista también alertó sobre las consecuencias para el entramado productivo nacional. “Lejos de derramar bienestar, este capitalismo de enclave destruirá a las pequeñas y medianas empresas, incapaces de competir frente a semejante asimetría legal y fiscal”, expresó.
Finalmente, Aceto sostuvo que “condenar al país a ser un mero proveedor de commodities primarios, desmantelando el rol regulador del Estado, es una receta para el fracaso social”, y concluyó: “Si el destino del RIGI se consolida, la Argentina sacrificará su futuro productivo a cambio de un modelo que solo genera islas de opulencia rodeadas por un océano de exclusión y miseria”.












