El golpe de la derrota en la final del Mundial frente a España todavía dolía. Con la ilusión intacta hasta el último minuto y un nudo en la garganta que costaba desatar, cientos de marplatenses se acercaron este domingo por la noche al Monumento a San Martín para rendir homenaje a una Selección Argentina que volvió a emocionar a todo un país.
No hubo un título para celebrar, pero sí una historia para agradecer. Los hinchas sintieron la necesidad de acompañar, de reconocer el esfuerzo de un plantel que dejó el alma en el MetLife Stadium y de un cuerpo técnico encabezado por Lionel Scaloni que, una vez más, llevó a la Argentina a lo más alto del fútbol mundial.
La tristeza por una ilusión que quedó a un paso de concretarse no impidió que la avenida Luro y Mitre se colmara de banderas, camisetas celestes y blancas y canciones que, lejos de hablar de una derrota, reflejaron el orgullo por un equipo que nunca dejó de representar los valores de la entrega, el compromiso y la pasión.
Fuegos artificiales, bengalas y cánticos iluminaron una fría noche de domingo atravesada por emociones difíciles de explicar. Después de una jornada marcada por la ansiedad, los nervios, el desahogo y las lágrimas, la ciudad encontró en ese abrazo colectivo la manera de transformar el dolor en reconocimiento. Porque, aunque la copa no regresó a casa, la Selección volvió a ganarse el cariño incondicional de un pueblo que eligió despedirla con aplausos y gratitud.












