Pese a las promesas de mayor transparencia, el Ejecutivo volvió a esquivar la presencia de sus funcionarios en la comisión de Movilidad. La oposición cuestionó la falta de precisiones sobre recorridos, frecuencias, controles y financiamiento del sistema.
El tratamiento del nuevo pliego para licitar el servicio de transporte urbano de pasajeros continúa avanzando a paso lento en el Concejo Deliberante. Aunque el Ejecutivo finalmente respondió el extenso pedido de informes realizado por los bloques, el oficialismo decidió postergar una vez más la presencia de sus funcionarios en la comisión de Movilidad Urbana, una instancia que había sido acordada previamente para responder las dudas de los concejales.
Lejos de despejar los interrogantes, las respuestas enviadas por las áreas de Legal, Técnica y Hacienda abrieron nuevos cuestionamientos sobre el futuro del sistema. Mientras desde el oficialismo destacaron la documentación recibida, la oposición insistió en que persisten importantes vacíos de información y reclamó un debate cara a cara con los responsables del proyecto.
El presidente de la comisión, Guido García, sostuvo que las respuestas del Ejecutivo fueron "bien detalladas" y consideró que permiten avanzar en el análisis del expediente. Sin embargo, en lugar de convocar a los funcionarios municipales, propuso que cada bloque presente por escrito sus modificaciones antes del 24 de agosto para luego remitirlas nuevamente al Departamento Ejecutivo.
Desde Unión por la Patria, Pablo Obeid advirtió que el contenido de las respuestas deja entrever la intención del Municipio de modificar algunos recorridos sin introducir cambios de fondo en un sistema que acumula críticas desde hace años.
"Da la sensación de que el Ejecutivo aspira a modificar recorridos y que después todo lo demás siga igual", cuestionó el edil, quien además reclamó precisiones sobre las frecuencias, el estado de los refugios para pasajeros y los mecanismos de fiscalización del servicio.
Su compañero de bloque, Diego García, coincidió en que las respuestas resultan insuficientes y recordó que los principales reclamos de los vecinos siguen apuntando a las deficiencias del transporte público y al deterioro de la infraestructura vial.
"Tenemos un panorama general de lo presentado, pero aparecen nuevos interrogantes sobre datos técnicos y controles", afirmó.
Las críticas también llegaron desde Acción Marplatense. Horacio Taccone sostuvo que la ciudad necesita un nuevo esquema de transporte, pero consideró indispensable que los funcionarios municipales concurran al Concejo para responder las consultas de los concejales.
"Queremos que salga un buen pliego y para eso la oposición tiene que ser escuchada", remarcó, al tiempo que cuestionó que el debate quede reducido al intercambio de documentación entre el Ejecutivo y el Legislativo.
Incluso dentro del oficialismo aparecieron diferencias. La concejal radical Vilma Baragiola expresó reparos sobre algunos aspectos del proyecto y puso el foco en el financiamiento del mobiliario urbano, al advertir que trasladar ese costo a la tarifa implicaría una nueva carga para los usuarios.
"Me hace ruido cargar sobre el boleto todo lo relacionado con las paradas. Hoy el valor del pasaje ya representa una preocupación para miles de vecinos", señaló.
En la misma línea, el radical Ricardo Liceaga Viñas recordó que existía un compromiso previo para que los funcionarios municipales asistieran a la comisión una vez remitidas las respuestas al pedido de informes.
"Los acuerdos están para cumplirse. Habíamos acordado que cuando llegaran las respuestas también vendrían los funcionarios", expresó, dejando al descubierto el malestar por el cambio de estrategia impulsado por el Ejecutivo.
Desde el PRO, Marcelo Cardoso buscó bajar el tono de la discusión política y propuso que cada bloque presente sus observaciones para luego enviarlas al Ejecutivo, al sostener que el Concejo está definiendo uno de los expedientes más importantes de los últimos años por el impacto que tendrá sobre el sistema de transporte de Mar del Plata.
Finalmente, la comisión resolvió adoptar esa metodología de trabajo y fijó el 24 de agosto como plazo para que los bloques presenten sus modificaciones al pliego. Recién después se evaluará una nueva instancia de diálogo con el Ejecutivo.
Por ahora, las principales dudas sobre recorridos, frecuencias, controles, costos y financiamiento siguen sin respuestas presenciales. Y, una vez más, los funcionarios municipales evitaron dar explicaciones frente a los concejales, mientras el debate por uno de los servicios públicos más cuestionados de la ciudad continúa acumulando demoras.












