Cazador de
Noticias
¡Es imprescindible que el arte ataque!

Por Jorge Núñez

Poeta y periodista. Ex Coordinador del Consejo Municipal de Cultura de Gral. Pueyrredon

Después de ocho años de anomia y falta de imaginación en las políticas públicas municipales para Mar del Plata y Batán, es recurrente volver a la crítica sobre los funcionarios responsables. Es hora de sacudirles la modorra y reconocer que las artes y las culturas se sostienen, sobreviven y se desarrollan gracias a la vocación y capacidad de los propios agentes culturales que construyen comunidad. Pero el gobierno local no debe eludir la parte que le toca: apoyar, promover y difundir las iniciativas de todo el sector.

La discusión sobre el presupuesto anual destinado a cultura es fundamental, porque esos recursos económicos se utilizan no sólo para solventar la estructura administrativa de la Secretaría, sino también la puesta en valor de los centros culturales, museos, bibliotecas y demás espacios físicos del área, además de programas de formación, y programación de espectáculos. Por eso sería se suma importancia contar con un Presupuesto Participativo de Cultura, donde se canalicen las necesidades y propuestas surgidas desde la misma base social. E implementar Foros Barriales amplios con la presencia del Estado municipal en el territorio, cultivando el arraigo y promoviendo la cultura democrática.

También la creación de Consejos Consultivos y Vinculantes por ramas artísticas y con sus instituciones representativas, y un Registro Único de Agentes Culturales con la finalidad de confeccionar un censo y un mapa cultural de General Pueyrredon, elaborando un Plan Estratégicocolectivo y convergente.

Hay legislación vigente que el Poder Ejecutivo, el Concejo Deliberante y la Defensoría del Pueblo tienen que hacer cumplir, como por ejemplo la Ordenanza 21482, de 2013, que restituyó la Comedia Municipal de Mar del Plata Nachman-Conti; la Ordenanza 22464, de 2015, que crea el Consejo Editorial Municipal y el Fondo Editorial Municipal destinado a promover la edición de obras de autores locales; la Ordenanza 22240, sancionada en 2015, que crea la Plataforma Municipal de Música, sólo por mencionar tres significativas para el teatro, la literatura y la música.

Hay otros puntos que quisiera dejar asentados en esta columna de opinión:

. El relanzamiento de las Orquestas Infanto Juveniles, como un dispositivo de probada eficacia para la formación de niños y jóvenes de nuestra ciudad.

. El fortalecimiento del sistema de Bibliotecas Municipales y bibliotecas populares que también cumple un rol fundamental como servicio cultural para toda la población.

. La puesta en valor del patrimonio cultural, y en particular la Hemeroteca Municipal, abriendo un registro de voluntarios para su digitalización.

. Generar una difusión en red de centros culturales públicos, privados y de gestión social, como un círculo virtuoso que potencie la oferta cultural para todos los públicos.

. Los concursos, ferias y festivales municipales en una agenda anual permanente.

. La organización de actividades artísticas y culturales en los barrios, con un sentido lúdico, recreativo, formativo y de inclusión social.

Parafraseando a Spinetta-Páez: “Quién resistirá, cuando el arte ataque”.

Aclaración: La opinión vertida en este espacio no siempre coincide con el pensamiento de la Dirección General.