Por Jorge Núñez
Poeta y periodista. Ex Coordinador del Consejo Municipal de Cultura de Gral. Pueyrredon
La popular e imperecedera frase de Eva Perón “Donde existe una necesidad nace un derecho”, puede aplicarse hoy al acceso que tienen los ciudadanos a las nuevas tecnologías de la comunicación. En este sentido, la conectividad y la convergencia digital son claves para todas las personas en su vida cotidiana.
En la Argentina, a través de un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU 690/2020), el Presidente de la Nación declaró a las telecomunicaciones como servicios públicos esenciales, pero -paradójicamente- la Justicia suspendió ese derecho. La Sala I de la Cámara Contencioso Administrativo Federal falló en contra del DNU y de las resoluciones 1466/2020, 203/2021 y 204/2021, emitidas por el Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom) y a favor de la medida cautelar presentada por la empresa Telefónica S.A.
Más recientemente, el vicepresidente del Enacom, Gustavo López, aseguró que la empresa Telecom “amenazó por carta documento” a los integrantes del directorio del organismo para que no aprueben una resolución preliminar que otorga un plazo de 30 días a Personal, Movistar y Claro, para que den acceso a sus redes a la firma Telecentro como operador móvil virtual.
El tándem monopolios-Poder Judicial determina qué dispositivos podemos usar, cuánto debemos pagar y quiénes deciden la política comunicacional.
“El internet es un bien público mundial poderoso y esencial que requiere el mayor nivel posible de cooperación internacional; sin embargo, nos están faltando esos pilares fundamentales de cooperación”, advirtió Antonio Guterres, Secretario General de las Naciones Unidas, en el Evento Virtual de Alto Nivel sobre el Impacto de los Cambios Tecnológicos y el Alcance de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
La ONU reiteró la importancia de las ocho recomendaciones incluidas en la guía elaborada por el Panel de Alto Nivel para la Cooperación Digital: 1. Conectividad universal. 2. Bienes digitales públicos. 3. Inclusión en el mundo digital de los más vulnerables. 4. Construcción de capacidad digital. 5. Apego a los derechos humanos en el espacio cibernético. 6. Inteligencia artificial ética, confiable, sustentable y segura. 7. Confianza y seguridad digital. 8. Cooperación digital global.
Para el espacio latinoamericano y caribeño Internet Ciudadana: “La velocidad con la cual todos los ámbitos sociales van siendo atravesados por internet es innegable, la virtualidad abarca cada vez más espacios. Sin embargo, la gran promesa de una internet igualitaria y favorable al desarrollo de conocimientos y capacidades está siendo subvertida por su extrema mercantilización, impulsada por corporaciones oligopólicas que constituyen un riesgo cierto para las aspiraciones de soberanía y democracia de los pueblos”. En ese marco Internet Ciudadana organizó el Encuentro Regional “Por el Derecho a un futuro digital justo y soberano”.
En tanto, el Foro Global de Justicia Digital proclama: “a) democratizar la gobernanza de las tecnologías digitales y promover sistemas digitales descentralizados; b) defender Internet como un bien común global que puede descentralizar el conocimiento y el poder en nuestra sociedad y economía, permitiendo el intercambio global de información y conocimiento, pujantes culturas de producción entre pares, economías locales sostenibles, libre expresión y asociación, y deliberación y participación democráticas; c) privilegiar una visión de los modelos tecnológicos liderada por los pueblos, ecológicamente responsable, no extractiva, respetuosa con los derechos y justa desde una óptica de género, que promueva un nuevo orden internacional basado en el desarrollo soberano...”
El desafío está en nuestras manos, como usuarios, y en la fuerza del conjunto de colectivos y redes -precisamente- intercomunicados.
Aclaración: La opinión vertida en este espacio no siempre coincide con el pensamiento de la Dirección General.












