Por Jorge Núñez
Poeta y periodista. Ex Coordinador del Consejo Municipal de Cultura de Gral. Pueyrredon
Hace unos años la museóloga y escritora Silvia Daria me pidió una adaptación teatral del cuento “Evita frente al mar”, para celebrar un nuevo aniversario del Museo Eva Perón instalado en el Hotel Nº 5 de la Unidad Turística Chapadmalal,
“Llegaron a media mañana a Barranca de los Lobos, recorrieron el lugar, un barrio tranquilo con poca gente estable, y muchos chalets muy bonitos pero que sólo se ocupaban en verano… un parque enorme con pinos, sauces y hasta árboles frutales. Un lugar hermoso e ideal para reencontrarse y conseguir esa intimidad que en los últimos meses no habían tenido por la campaña electoral…
Ese sábado después de almorzar eligieron dar un paseo por la zona sur de Mar del Plata, camino a Miramar. Cuando pasaron por el arroyo Chapadmalal decidieron dejar el auto y hacer una caminata hacia el mar. Llegaron hasta la playa y desde allí observaron gente trabajando en una importante estructura cerca del arroyo.
Juan Galdona entra en escena y se dirige al público:
“Estábamos con mi compañero trabajando en uno de los primeros edificios que sería parte de la Colonia Chapadmalal, el edificio de Administración. Hicimos un paréntesis para tomar unos mates, cuando de pronto quedamos asombrados ante la llegada de Evita y Perón”.
La pareja se acerca, tomada de la mano, con paso lento, dando un paseo. Ella se ve jovial, alegre, curiosa. Él distendido y locuaz.
Perón: “Buenas tardes, qué gusto saludarlos”.
Evita: “Qué bien se ve la obra, vamos viento en popa”.
Galdona: “Muy buenas tardes. Es un honor recibir su visita… Sí señora, la construcción está yendo de acuerdo a lo planificado y el clima, que a veces se pone bravo en esta zona, está colaborando también”.
Perón: “Me alegra escuchar eso y verlo con mis propios ojos. Este proyecto en principio estaba pensado para hacer tres hoteles para empleados públicos. Pero nosotros tenemos otra idea. Acá queremos fundar un lugar turístico muy especial, para que todos los argentinos puedan disfrutarlo”.
Evita: “Y se hará lo mismo en Córdoba, en Embalse de Río Tercero. Para que nuestros trabajadores puedan admirar las bellezas naturales de la costa atlántica y las sierras cordobesas”.
Ella recorre con la mirada todo a la redonda y abre los brazos exclamando:
Evita: “Vamos a necesitar hoteles muy grandes para albergar a miles de niños y familias de todo el país, de todos los barrios, de todas las provincias; a los jóvenes estudiantes, de la escuela primaria, para los viajes de egresados también. Un lugar donde puedan intercambiar sobre sus costumbres, experiencias y cultura”.
Perón, dirigiéndose a Evita: “Hay tantas cosas para hacer… por eso es necesaria la planificación, para que aprovechemos al máximo el tiempo y los recursos. El Estado debe cumplir un rol fundamental para garantizar la justicia social. Me reconforta estar aquí, en medio de este paisaje y con un diálogo tan ameno y constructivo”.
Evita le responde: “Un poco de organización, otro poco de entusiasmo, una pizca de imaginación. Yo imagino allí hoteles erguidos, elegantes, monumentales, rodeados de parques, el lago con barandas y un puente, juegos infantiles, y familias enteras entrando en las playas bajo el tibio sol estival. Y salas de teatro y de cine porque el arte debe ser popular. Nuestras familias trabajadoras tienen derecho a tomar unas vacaciones y hacer turismo en lugares bien equipados… Sí, hay que poner en detalle cuántos muebles de cedro, espejos biselados, arañas de bronce, sábanas, colchas, mantas, cortinados, manteles, vajilla de alpaca… y el personal suficiente para mantener todo en perfecto funcionamiento. Además, la alimentación y el cuidado de la salud para todos los que se alojen aquí”.
Perón y Evita sonríen complacidos, y saludan afectuosamente. Salen de escena por donde ingresaron.
Galdona dirigiéndose al público: “Quiero decirles que más allá de cómo piense cada uno políticamente, o con qué partido o ideología simpatice, solo puedo afirmar ante Ustedes que la Unidad Turística Chapadmalal es la ciudad maravillosa de la que yo pude ser parte en su construcción, y más tarde desde la Fundación Eva Duarte de Perón. Siempre la consideré un poco mía, de mi familia y de mi generación. Y fue creada para que la disfrutemos y seamos totalmente felices”.
El proyecto de Turismo Social se desarrolló y creció a lo largo de 80 años, recibiendo a miles y miles de argentinos que disfrutaron de sus instalaciones, del mar, de la reserva forestal, y de paseos también por las ciudades de Mar del Plata y Miramar.
Pero con la llegada al poder de una “motosierra” que destruye todo lo que representa derechos y beneficios para los trabajadores, y que además signifiquen un legado de Perón y Evita, el destino que prevé el actual gobierno nacional es sacar a la UT Chapadmalal de su genuina función y convertirlo en una explotación comercial privada por los próximos treinta años, si es que Dios y la Patria no se lo demandan.
Aclaración: La opinión vertida en este espacio no siempre coincide con el pensamiento de la Dirección General.










