El “Milrayitas” logró otro triunfo en la semana-antes la víctima fue Quilmes- ahora le ganó 91-81 a Boca y se clasificó al Súper 8 y dejó al Xeneize complicado.
Puede no tener la regularidad de los últimos años, pero Peñarol siempre está. Y claro, no podía faltar en la cita de los mejores de la primera fase, el Súper 8 (del 18 al 21 en Mendoza). Con un gran último cuarto, el Milrayita le ganó 91-81 a Boca, se clasificó para la cita y complicó bastante al Xeneize, que depende de lo que haga Quilmes en la última jornada de la fase inicial para ingresar.
Peñarol marcó la pauta desde el comienzo con Campazzo, cada vez más en ritmo tras su lesión. Facu estuvo muy activo y el local se adelantó 10-2. Pero Boca, con Cequeira (cinco puntos), empezó a tomarle la mano al juego y lo igualó rápido. Cuando Junior se sentó, el Milrayita volvió a manejar el juego. Gutiérrez se sumó a los del base con seis tantos y los de Mardel quedaron arriba (27-24). Claro que el desarrollo fue parejo y si bien los de Rivero estuvieron arriba, nunca pudieron alejarse. Delía hizo lo suyo para el Xeneize (8 en el PT), pero faltó el aporte de Safar (apenas dos tantos). Así, Peña lo aprovechó para sacar una luz (43-38) con un gran Leo (8 en el 2º) y Weigand, que sumó seis de las 19 unidades del banco local en el PT.
La visita volvió mejor, metió un parcial de 11-0 y pasó al frente (51-47). Pero fue sólo un espejismo, ya que una ráfaga de Boccia (7) acomodó todo para el Milrayita, que se terminó destapando en el último con una lluvia de triples. Venía 3-16 en los primeros tres cuartos, pero clavó seis en el período final (Leo 2, Ibarra, Fernández, Johnson y Campazzo). Así sacó 16 (73-57 a 7m) y lo cerró sin problemas. Peña no podía faltar al Súper 8.












