Trabajadores de la salud, personas con discapacidad y familiares realizaron una movilización frente a la sede del Instituto Nacional de Rehabilitación Psicofísica (INAREPS) en Mar del Plata para denunciar la "grave situación" que atraviesa el sector. La protesta, organizada bajo la consigna “Basta de ajuste, defendamos la salud y la dignidad”, busca visibilizar lo que los manifestantes consideran un proceso de desfinanciamiento y vulneración de derechos en el sistema de salud y rehabilitación.
El reclamo se centra en varias problemáticas que afectan tanto a los trabajadores como a los usuarios del INAREPS. Entre las principales dificultades que señalaron los manifestantes, se destacan la falta de insumos básicos que, en algunos casos, los propios trabajadores deben proveer, así como los retrasos en el pago de servicios esenciales como seguros e internet.
Juan Bustamante, delegado de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) en el INAREPS, explicó a Cazador de Noticias que, "además de la lucha por la aplicación de la Ley de Emergencia en Discapacidad, los trabajadores se enfrentan a graves problemas de infraestructura. “Estamos resolviendo con plata nuestra muchas necesidades de la institución. El año pasado nos quedaron cuatro residentes menos, porque cambiaron la ley y nos bajaron los cupos de residentes”, indicó Bustamante.
El delegado también cuestionó la falta de acción por parte de la dirección del instituto, que “no ha mostrado interés en gestionar mejoras para los trabajadores ni para la institución. Tenemos el mismo presupuesto de 2022 y no vemos ninguna voluntad de la dirección por ir a quejarse ni por pedir mejoras”, agregó.
La protesta también destacó los recortes en cargos en diversas áreas del INAREPS. Las disciplinas más afectadas han sido trabajo social, psicología, terapia ocupacional y fonología, que han perdido al menos un cargo por cada área, lo que impacta en la calidad del servicio brindado a los pacientes.
La manifestación de hoy refleja la creciente preocupación por la falta de respuesta de las autoridades ante una crisis que afecta tanto a los trabajadores como a las personas con discapacidad que dependen de los servicios del INAREPS. Los manifestantes exigen una pronta intervención del Estado para resolver los problemas de financiación, infraestructura y recursos humanos que afectan al sector y garantizar así el derecho a la salud y la dignidad de los usuarios.










