Tanto Sobisch, como Macri o Blumberg pertenecen a la nueva y diletante derecha argentina que ha abandonado la discusión económica para procurar ganar terreno a partir del discurso del orden y la disciplina.
La seguridad es otro fantasma movilizado a partir del mismo temario, ya que la delincuencia y la movilización social tienen para ellos el rostro parecido.
Así, los derechos se van apilando de acuerdo a una lógica vomitiva: el derecho a la propiedad o a la libre circulación de los que tienen más, está en el mismo nivel que el derecho a la vida de un laburante.
El derecho a trabajar o a un salario digno está varios pisos más abajo. El derecho a manifestarse libremente o a peticionar debe ser contrarrestado rápidamente, si es necesario con “la fuerza de la ley”.
Marcelo Balbuena - Militante
Ampliación en www.marcelobalbuena.blogspot.com
(La opinión de los columnistas no siempre coincide con el pensamiento de la Dirección General).











