Cazador de
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Jueves - 19 de Julio de 2007 11:50
La inseguridad no tiene fin

Susana Díaz, de 45 años, sus dos hijos varones (13 y 16), su sobrina (18) y su madre (63) fueron víctimas de un brutal asalto en su propia vivienda, sita en Columbres 3568, cerca del Bosque Peralta Ramos. El hecho duró alrededor de 4 horas.

Tres delincuentes armados, de entre 20 y 25 años, interceptaron al hijo mayor a punta de pistola cuando éste se disponía a cerrar el portón y así ingresaron al inmueble. Una vez adentro, ataron y golpearon a los miembros de la familia, a pesar de que la dueña de casa, sin dudarlo, les dio alhajas y todo el dinero que tenía (pesos, reales y dólares).

Los maleantes, que jugaron a la ruleta rusa con los más chicos, también se llevaron un plasma de 42”, una notebook, DVD, equipos musicales, dos Rolex, electrodomésticos, valijas cargadas de ropa y hasta camas con sus respectivos colchones. 
 
Según relató la mujer, a ella y a su hijo menor les hicieron tomar cuatro pastillas de Rivotril bajo la amenaza de que matarían al mayor. “Además, nos gatillaron varias veces y por suerte no salió ninguna bala” dijo.

Se bañaron, comieron y pasearon por diferentes habitaciones a la dueña de casa y a su sobrina, a quien intentaron violar. Pero justo sonó el teléfono y eso evitó un mal mayor.

Los malhechores gritaban “estamos jugados; no nos importa nada. Nosotros entramos y salimos de la cárcel y venimos a buscarlos”.

Un vecino, al observar movimientos extraños, llamó a la policía. Al llegar los efectivos, consiguieron atrapar a uno de los asaltantes. Los otros dos se subieron a la camioneta, obligaron a manejar al chico de 16 y huyeron. Pero los persiguieron y luego pudieron dar con el vehículo abandonado, con el chico y los objetos robados en Colón y 230.

Fuente: LU6