Tras el aborto realizado a una joven discpacitada paranaense en el Hospital Materno Infantil de nuestra ciudad.
La Corporación de Abogados Católicos, que ha defendido siempre la sacralidad de la vida inocente, expresó su “indignación” frente al caso de aborto consumado en un hospital de Mar del Plata, hecho que calificó como “un crimen abominable contra un niño de dieciocho semanas de gestación, concebido en la ciudad de Paraná por una discapacitada cuyo padre se opuso sin éxito a tan vil asesinato”.
Tras cuestionar que los jueces de la Cámara Civil y del Superior Tribunal de Entre Ríos prescindieron de las disposiciones de la Convención sobre Derechos del Niño y de su ley reglamentaria N° 26.061, que los obligaba a adoptar las medidas que fueran necesarias para garantizar el derecho a la vida del niño por nacer”, advirtieron que de ese modo “otorgaron con sus fallos una verdadera licencia para matar”.
Los abogados católicos destacaron la actitud de los médicos de Paraná, que “fundados en el estado avanzado del embarazo y en la obligación de preservar la salud de la madre, se negaron a practicar el aborto”, y cuestionaron la aparición entonces en escena de “varios funcionarios nacionales y provinciales, como si formaran parte de un plan de exterminio de niños inocentes, discriminados por ser hijos de madres idiotas o dementes”.
“Con el patrocinio de los Ministros de Salud Ginés González García y Gustavo Bordet, trasladaron a la incapaz a Mar del Plata y allí encontraron profesionales médicos suficientemente desaprensivos como para ejecutar el aborto que sus colegas de Paraná se negaron a practicar”, comparó la entidad en un comunicado con la firma de su presidente, Alberto E. Solanet, y su secretario, Juan Manuel Medrano.
Frente a “tamaño crimen, perpetrado con el concurso de jueces y funcionarios que no quisieron amparar una vida inocente”, la Corporación de Abogados Católicos protestó “el proceder realmente repugnante cuyos responsables, algún día, deberán rendir cuentas ante el único Señor de la vida y la muerte, cuyo juicio tarde o temprano llega para todos”.
Fuente: AGENCIA AICA (reproducción textual)











