Así lo solicitó el dirigente radical Juan Manuel Casella, quien en las últimos días participó de distintas reuniones en Mar del Plata con correligionarios locales.
En diálogo con Cazador de Noticias, Casella afirmó: “yo no me estoy preparando para cubrir ningún cargo porque creo que la generación a la que pertenezco debe abrir el espacio para la renovación de la UCR”.
Y explicó al respecto: “el radicalismo está atravesando una etapa muy mala y corre el riesgo de desaparecer. Entonces, si nos aferramos a las recetas políticas tradicionales, si queremos seguir dominando las superestructura partidaria y nada más, si creemos que somos indispensables, no produciremos la renovación que este partido y el sistema político argentino requieren”.
A renglón seguido, Casella subrayó: “me parece que en estos momentos hay una falta de renovación trágica, que favorece el proceso de dispersión”.
“La falta de renovación de hombres, ideas y elementos de acción política congela al radicalismo en una situación determinada, por lo cual cada dirigente local busca su propio destino” aseguró.
En tanto, más adelante, detalló: “algunos de ellos, lo hacen por conveniencia presupuestaria; por ejemplo, los K son radicales seducidos por la capacidad presupuestaria del Gobierno nacional. Otros, en cambio, se inclinan por razones ideológicas; creen que están mejor con Lilita Carrió o con López Murphy”.
“En consecuencia - concluyó - me parece que hay que incorporar una nueva dirigencia partidaria sin echar a nadie. Es decir, debemos mantener a la gente que tenemos pero también abrir las puertas a aquellos que quieran sumarse con nuevos aires”.











