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Sábado - 10 de Mayo de 2008 15:38
En su camino a Malvinas, la Virgen de los caídos visitó Punta Alta
En el marco de la peregrinación por todo el territorio nacional de la Virgen de Luján, su imagen fue venerada por los feligreses rosaleños en la iglesia homónima y además participó de diversas actividades religiosas
La imagen de la Virgen de Luján que en un largo peregrinaje recorre el país antes de ser instalada definitivamente en el cementerio de Darwin, en las Islas Malvinas, adonde reposan los restos de los argentinos caídos en el conflicto armado con Gran Bretaña en 1982, visitó durante algunas horas a la feligresía rosaleña.
Ello permitió que, durante su estadía, se acercaran a ella miembros de todas las comunidades católicas del distrito rosaleño para efectuar sus ruegos, ofrecer sus rezos y venerarla.
El presbítero Miguel Mellado, párroco de la comunidad anfitriona, manifestó que la veneración en Punta Alta tiene su valor agregado puesto que aquí “vive una importante cantidad de veteranos de guerra y también son muchos los familiares de quienes quedaron en territorio irredento”.
La imagen de la Virgen de Luján, tras haber participado también en diversas actividades religiosas en la Base Naval Puerto Belgrano, cruzó la tradicional vía férrea que separa al territorio militar del ejido puntaltense.
Fue recibida por autoridades eclesiásticas, gubernamentales, legislativas, judiciales, y por la feligresía en general. Lo hizo montada sobre un vehículo Hummer de transporte de tropas, perteneciente a la Infantería de Marina.
La procesión que siguió a continuación fue encabezada por el citado padre Mellado, y se inició desde el puesto de Nº 12, de ingreso a la Base Naval Puerto Belgrano, por Colón en contramano, hasta su intersección con Rivadavia.
Desde allí, el cortejo --el cual era abierto por una autobomba del cuartel de Bomberos Voluntarios local y cerrado por un par de jinetes gauchos con sus caballos emprendados--, se dirigió directamente hasta la iglesia que ha sido entronizada con el nombre de la Virgen visitante.
Junto a los feligreses de todas las comunidades del distrito rosaleño, participaron de la procesión representantes de las instituciones intermedias y fuerzas vivas de la ciudad, y de agrupaciones de residentes de provincias, entre las que se destacaron las de los jujeños y salteños, con sus respectivos estandartes identificatorios.
Al respecto, los gauchos y sus chinas, quienes acompañaron a la Virgen ataviados a la usanza tradicional, mostraron sus vestimentas del altiplano y los ponchos característicos de los seguidores de Martín Miguel de Güemes.
También hicieron lo propio los veteranos de guerra de Malvinas, y los integrantes de la Agrupación Ultima Tripulación del Crucero “General Belgrano”, el cual fue hundido el 2 de mayo de 1982 por un torpedo lanzado desde un submarino británico.
La lenta marcha de la Virgen de Luján y de los integrantes de la grey que la acompañaban debió efectuar una parada, de gran contenido simpático y emotivo, a poco de pasar por la intersección de 25 de Mayo y Rivadavia. Allí, en el frente del Instituto José Manuel Estrada, un grupo de alumnos del establecimiento educativo, la recibió con cánticos y alabanzas.
Como se recordará, en el edificio del citado colegio funcionó durante la primera década del siglo pasado, la primera iglesia puntaltense, y tras su desplazamiento al sitio actual, la vieja iglesia se convirtió en la escuela parroquial que adoptó el nombre del ilustre legislador y educador
Posteriormente, se reanudó la procesión --en todo momento ambientada con padrenuestros y letanías, y con el fondo musical de cánticos litúrgicos-- hasta llegar a la plaza General Belgrano.
El tramo final incluyó el ingreso a la Iglesia Nuestra Señora de Luján. Allí, a pocos metros del altar, y protegida por una guardia de gauchos, fue prestada a la veneración de los creyentes.
El párroco Miguel Mellado destacó la gran cantidad de personas que se convocó en torno al arribo de la imagen de la Virgen. “Muchas familias de Punta Alta, directa o indirectamente, están ligadas a Malvinas, que esperamos que algún día se reintegre a nuestra geografía en definitiva”, sostuvo.
Al mediodía, se trasladó al instituto Estrada, en cuyas instalaciones se rezó el Santo Rosario, y finalmente en horas de la tarde encabezó una multitudinaria procesión alrededor de la plaza General Belgrano.
Finalmente, y tras una misa en su honor, quedó en vigilia hasta su traslado, previsto para esta sábado, a Ingeniero White, a bordo del buque multipropósito “Punta Alta”, que zarpará desde la dársena .
Fuente: La Nueva Provincia.
Ello permitió que, durante su estadía, se acercaran a ella miembros de todas las comunidades católicas del distrito rosaleño para efectuar sus ruegos, ofrecer sus rezos y venerarla.
El presbítero Miguel Mellado, párroco de la comunidad anfitriona, manifestó que la veneración en Punta Alta tiene su valor agregado puesto que aquí “vive una importante cantidad de veteranos de guerra y también son muchos los familiares de quienes quedaron en territorio irredento”.
La imagen de la Virgen de Luján, tras haber participado también en diversas actividades religiosas en la Base Naval Puerto Belgrano, cruzó la tradicional vía férrea que separa al territorio militar del ejido puntaltense.
Fue recibida por autoridades eclesiásticas, gubernamentales, legislativas, judiciales, y por la feligresía en general. Lo hizo montada sobre un vehículo Hummer de transporte de tropas, perteneciente a la Infantería de Marina.
La procesión que siguió a continuación fue encabezada por el citado padre Mellado, y se inició desde el puesto de Nº 12, de ingreso a la Base Naval Puerto Belgrano, por Colón en contramano, hasta su intersección con Rivadavia.
Desde allí, el cortejo --el cual era abierto por una autobomba del cuartel de Bomberos Voluntarios local y cerrado por un par de jinetes gauchos con sus caballos emprendados--, se dirigió directamente hasta la iglesia que ha sido entronizada con el nombre de la Virgen visitante.
Junto a los feligreses de todas las comunidades del distrito rosaleño, participaron de la procesión representantes de las instituciones intermedias y fuerzas vivas de la ciudad, y de agrupaciones de residentes de provincias, entre las que se destacaron las de los jujeños y salteños, con sus respectivos estandartes identificatorios.
Al respecto, los gauchos y sus chinas, quienes acompañaron a la Virgen ataviados a la usanza tradicional, mostraron sus vestimentas del altiplano y los ponchos característicos de los seguidores de Martín Miguel de Güemes.
También hicieron lo propio los veteranos de guerra de Malvinas, y los integrantes de la Agrupación Ultima Tripulación del Crucero “General Belgrano”, el cual fue hundido el 2 de mayo de 1982 por un torpedo lanzado desde un submarino británico.
La lenta marcha de la Virgen de Luján y de los integrantes de la grey que la acompañaban debió efectuar una parada, de gran contenido simpático y emotivo, a poco de pasar por la intersección de 25 de Mayo y Rivadavia. Allí, en el frente del Instituto José Manuel Estrada, un grupo de alumnos del establecimiento educativo, la recibió con cánticos y alabanzas.
Como se recordará, en el edificio del citado colegio funcionó durante la primera década del siglo pasado, la primera iglesia puntaltense, y tras su desplazamiento al sitio actual, la vieja iglesia se convirtió en la escuela parroquial que adoptó el nombre del ilustre legislador y educador
Posteriormente, se reanudó la procesión --en todo momento ambientada con padrenuestros y letanías, y con el fondo musical de cánticos litúrgicos-- hasta llegar a la plaza General Belgrano.
El tramo final incluyó el ingreso a la Iglesia Nuestra Señora de Luján. Allí, a pocos metros del altar, y protegida por una guardia de gauchos, fue prestada a la veneración de los creyentes.
El párroco Miguel Mellado destacó la gran cantidad de personas que se convocó en torno al arribo de la imagen de la Virgen. “Muchas familias de Punta Alta, directa o indirectamente, están ligadas a Malvinas, que esperamos que algún día se reintegre a nuestra geografía en definitiva”, sostuvo.
Al mediodía, se trasladó al instituto Estrada, en cuyas instalaciones se rezó el Santo Rosario, y finalmente en horas de la tarde encabezó una multitudinaria procesión alrededor de la plaza General Belgrano.
Finalmente, y tras una misa en su honor, quedó en vigilia hasta su traslado, previsto para esta sábado, a Ingeniero White, a bordo del buque multipropósito “Punta Alta”, que zarpará desde la dársena .
Fuente: La Nueva Provincia.
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