Luego de la sesión por la reforma impositiva provincial, en donde hubo sentidos opuestos entre Diputados y Senadores en cuanto a la intención del voto, ya que los primeros acompañaron al oficialismo y los segundos no, las aguas terminaron por dividirse al tiempo que se clarificaron intenciones. Alianzas en puerta y una situación que preocupa a la flamante conducción provincial.
Los diputados del bloque oficial de la UCR son seis, mientras que sus correligionarios de La Concertación son ocho y otros tantos integran la bancada de la Coalición Cívica vía el partido GEN (radicales que responden a Margarita Stolbizer).
Los senadores bonaerenses son cuatro, algunos menos que sus correligionarios de la Coalición Cívica aunque han llegado a hilvanar una muy buena relación.
La semana que pasó, en virtud del tratamiento legislativo de la reforma impositiva provincial se cristalizó una fractura que venía amagando, luego de que los diputados, orientados por Ricardo Jano, acompañaron en general al proyecto del oficialismo y sus pares del Senado, que lidera Jesús Porrúa (aunque en la sesión presidió Diego Rodrigo por ausencia del primero), lo hicieron en contra.
Pero después de la sesión estalló una bomba, cuando Margarita Stolbizer saludó la decisión de los senadores radicales por oponerse al proyecto del oficialismo: “lo valoramos como un gesto que demuestra la voluntad de ir avanzando hacia un camino de distancia respecto de un partido orgánico que ha demostrado nuevamente su negociación y la búsqueda de prebenda con el oficialismo de turno”.
Y luego remató: “hoy sería imposible para la Coalición trabar un mínimo de conversación con alguien que estuviera acompañando estas políticas catastróficas y disparatadas como hizo el bloque del oficialismo orgánico del radicalismo en la Cámara de Diputados”, con referencia al apoyo a la reforma tributaria.
Esos dichos llevaron a Jano, -líder de la bancada radical y dirigente enrolado en el MODESO de Leopoldo Moreau, aunque en las últimas horas negó vinculación con el mismo-, a retrucar los dichos de su ex correligionaria: “la necesidad de protagonismo mediático de Stolbizer la hace decir cualquier disparate. Con la misma tenacidad con que hace declaraciones, podríamos decir que Stolbizer trabaja a favor de bingos y tragamonedas de la Provincia, ya que nuestro bloque responsablemente voto a favor de imponerle una alícuota del 6% a los mismos, y su bancada voto en contra”.
“La verdad – prosiguió - es que los diputados de la Coalición facilitaron los dos tercios, y es ahí cuando se define la aprobación de la ley, gracias a la mayoría del oficialismo”.
Por otra parte, Jano indicó que el intendente de Azul, Omar Duclós, que pertenece al sector de Margarita Stolbizer asistió a la reunión con el Ministro de Economía, Rafael Perelmiter, y se manifestó a favor en varios medios de la ciudad de La Plata.
El legislador concluyó diciendo que “el crecimiento de la UCR tras la resolución del conflicto del campo, está poniendo muy nerviosos a algunos dirigentes que se creían dueños del espacio opositor y los hace desembocar en agravios innecesarios. Solo falta que Stolbizer, emulando a su jefa, se ponga a predicar el futuro, previo consulta con el Supremo”.
Esas dos situaciones fueron productos de una misma realidad, y es que las menguadas bancadas del centenario partido ya definieron de manera irreversible caminos separados: los senadores están estrechando lazos con la CC, mientras que los diputados, aún con esfuerzo, siguen leales al radicalismo oficial.
UN AUTOR AUSENTE
En el medio, y como actor ausente, se encontró el nuevo comité bonaerense, que preside el ex diputado Daniel Salvador y que responde directamente a Leopoldo Moreau.
En virtud, el primer problema de magnitud con el que se encontró Salvador fue una votación dividida de sus bancadas en la Legislatura, y no pudo hacer demasiado para lograr una posición única.
Quienes conocen la UCR bonaerense aseguran que históricamente los bloques parlamentarios discutían en el seno del comité provincial de qué manera se votaban las leyes, pero en esta oportunidad cada uno hizo su propia evaluación y consecuente toma de decisiones.
En la oposición al eje conductor de la UCR, -Moreau, Federico Storani y Ricardo Alfonsín-, aseguran que el actual comité bonaerense no tiene el peso suficiente como para poder sacar al centenario partido de la crisis severa por la que atraviesa, y apuntan a “la evidente ausencia de una democracia interna real y creíble, que lleva a hacer listas únicas que no sirven para nada”.
En esa sintonía se encuentra el crítico Grupo Mar del Plata. En rigor, en el radicalismo provincial no hubo internas para elegir la conducción, y en los distritos en los que sí se votó, el oficialismo perdió categóricamente (La Plata, Mar del Plata).
En el medio de la crisis los que aprovecharon a tirar nafta al fuego también fueron los integrantes de La Concertación, y algunos voceros del sector hablaron con Impulso Baires sobre el cruce de acusaciones entre Stolbizer y Jano al decir que “no podemos creer que Ricardo hable de que el Partido está remontando luego de la crisis del campo. Se está confundiendo creemos, porque el que creció fue Julio Cobos, el mismo que ellos expulsaron. Sería bueno que recuperen la memoria”.
Y en ese marco de desaciertos talla con profundidad el tema Cobos, en donde varios de sus correligionarios concertadores bonaerenses dicen que “mientras esté en la conducción partidaria Gerardo Morales, Storani, Moreau y Ricardo Alfonsín, que se olviden de alguna vuelta nuestra. No estamos para llevar en las listas a esos personajes, que hundieron al partido en varias oportunidades y son impresentables”.
Por otra parte no dudan en resaltar que “ellos tienen un doble discurso, por un lado dejan entrever posibilidades de amnistía pero en la práctica hacen todo lo contrario para que eso jamás suceda”.
PASO AL COSTADO
Así están las cosas en la UCR bonaerenses, algo divididas, aunque incipientemente hay distritos que buscaran “cortar por lo sano” la pelea provincial y se tienen fe de que podrán hacer una buena elección el año próximo, o por lo menos frenar la caída.
En los próximos tiempos, aseguran, un grupo de intendentes que aún siguen en la UCR orgánica, podrían hacer un pedido al oficialismo que conduce el comité provincia para que “den un paso al costado”, ya que según observan “con ellos a la cabeza no podemos hablar con nadie, porque nadie, en la oposición quiere hablar con nosotros”.
Fuente: Impulso Baires












