Cazador de
Noticias
Lunes - 08 de Septiembre de 2008 10:06
“Esa no es ni será una práctica del socialismo”

Así lo consideró el diputado socialista en la Coalición Cívica, Carlos Nivio, tras los incidentes acaecidos en el Congreso Nacional del partido que tuvo lugar en Costa Salguero.

A través de un comunicado, el legislador aseveró: “quienes no están de acuerdo con la posición de independencia, de partido no satélite, llevada adelante por el PS y su Comité Ejecutivo Nacional, pretenden evitar la discusión de ideas con métodos que muchas veces vemos en los noticieros pero que no son los que a través de su historia ha practicado el socialismo”.

Luego, Nivio explicó: “ya a media mañana se habían acreditado 386 congresales sobre un total de 600, cuando desde varios colectivos bajaron personas con palos, rompieron los vidrios de acceso de las instalaciones y comenzaron a insultar, amenazar, increpar y posteriormente pegar a los congresales que estaban esperando el inicio de las deliberaciones”.

“El grupo agresor - prosiguió - estaba dirigido por el actual secretario de Relaciones Parlamentarias del Gobierno nacional, Sr. Oscar González (quien no estaba habilitado para ingresar en el ámbito de las deliberaciones por no ser congresal y no ser autoridad partidaria) y por el diputado kirchnerista Ariel Basteiro”.

Más adelante, completó: “ante las agresiones y provocaciones recibidas, las autoridades partidarias rechazando en todo momento responder a ellas y cumpliendo con el deber de velar por la integridad física de las mujeres, niños y demás personas que se hallaban en el recinto, decidieron suspender las deliberaciones”.

“Por más que se trató de contener de contener a quienes querían ingresar violentamente en el uso de una práctica que –como cualquiera sabe y puede corroborar a través de tiempo- no es de uso socialista, la situación ameritó levantar el congreso para proteger a sus integrantes” indicó a renglón seguido.

Y concluyó: “nuestros congresos siempre han contado con toda la discusión y todo el debate de ideas, pero siempre en un marco democrático, con la alegría de trabajar por la construcción de un país mejor y el respeto por todos y cada uno de los compañeros. Nunca jamás podía pasar por nuestra cabeza que a quien teníamos a nuestro lado se lo pudiese lastimar para imponer una posición”. “Esa no es ni será una práctica del socialismo” reiteró.

En síntesis, “el Socialismo no pudo deliberar, pero como tantas veces se ha dicho... las ideas no se matan... y menos aquellas que tienen que ver con la democracia, la ética, la no violencia y la solidaridad”.