En Capital ya hay un comercio cada 9 cuadras y en Buenos Aires cada 20. Además, abren 14 nuevas bocas por mes...
Para muchos es un misterio. Para otros responde a una estrategia, basada en un trabajo de hormiga. Lo cierto es que con el paso del tiempo, supieron hacerse de una red comercial hilvanada a modo de telaraña que hizo que, en la actualidad, haya un super chino a pocas cuadras a la redonda.
Incluso, salieron casi indemnes de la crisis; y sin ofrecer los megadescuentos propios de los acuerdos entre tarjetas e hipermercados.
Los más de 4 mil autoservicios chinos que se encuentran distribuidos en todo el país esperan una recuperación de las ventas de 6% para el segundo semestre del año, un incremento más que alentador para los tiempos que corren.
Según confiesan, la organización que lograron les permite competir con las grandes cadenas y seguir pensando tanto en la expansión de nuevas bocas como en el incremento de la facturación, aún cuando el consumo masivo acusa recibo de la crisis.
Hoy estos locales se han convertido en una postal cotidiana en gran parte del país. Con una distancia promedio de nueve cuadras entre cada uno de ellos en Capital Federal y de 20 en la provincia de Buenos Aires , su proliferación ha sido tal que de los 300 que abrieron en 1994 han llegado a 4.188 quince años después.
De esa red, un 70% se concentra en la región Metropolitana y las ciudades de La Plata, Rosario y Mar del Plata. Pero los planes son sumamente agresivos y el nivel de crecimiento es muy dinámico, ya que abren un total de 14 nuevos comercios, de 300 m2, por mes.
De esta manera, su éxito, aunque repudiado por algunos y criticado por otros, es indiscutible.












