Cazador de
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Jueves - 28 de Enero de 2010 20:39
Fin de los tiempos: “No aventuramos ninguna fecha particular”

Lo aseguró en diálogo con Cazador de Noticias, el Sheij Faisal Morhell, licenciado en Ley y Cultura Islámica y magíster en Teología y Filosofía Islámica.

Más adelante el religioso puntualizó: “tenemos narraciones del profeta del Islam que dicen que son mentirosos los que dan un tiempo para el final de los tiempos”. “Por eso – prosiguió el Sheij Faisal - nosotros no somos de dar un tiempo, como sí hacen los mayas que hablaron del 2012 o como otras confesiones que hacen prédica casa por casa y que se refieren a esta cuestión con mucho énfasis”.

Luego, en tanto, agregó: “consideramos que la corrupción, las guerras, los eclipses, las lluvias a destiempo, el aumento de la temperatura, los bruscos cambios climáticos y otros fenómenos naturales constituyen una serie de signos generales, no particulares, del final de los tiempos”. “También incluimos a los terremotos, como los que se han registrado en los últimos días, pero no creemos que signifiquen una fecha de vencimiento para la Tierra o la humanidad”.

Más adelante, aclaró en idéntico sentido: “hay que tener en cuenta que los tiempos que se dan en la terminología religiosa siempre están sujetos a interpretación, como, por ejemplo, que la Tierra se creó en seis días o como que el final de los tiempos está cerca”. “Debemos preguntarnos qué es cerca para los tiempos de Dios, para el tiempo de los espiritual, pues cerca puede ser un año, dos o diez y hasta un siglo o más”, subrayó.

Consultado posteriormente por los dichos de Pat Robertson, del Club 700, quien habló del movimiento sísmico en Haití como consecuencia de un pacto que ese pueblo habría hecho con el diablo, el Sheij Faisal respondió: “me parece una falta de respeto de su parte para con todos los haitianos. Es una declaración que realmente me parece muy desubicada”.

Y completó: “en todas partes del mundo tenemos lugares con mucha corrupción,por lo cual, si ese fuese el criterio referente, hubiera habido terremotos por doquier”.

Al concluir, dijo: “cuando en el Islam nos referimos a las narraciones sagradas hablamos de aquellas en las que participa la persona de Dios”. “En una de ellas – comentó – Él dice Yo no deseo que las cosas sucedan sino a través de las causas”.

“Así confirma que necesariamente hay motivos para que las cosas sucedan, algunos de orden metafísico, que son preponderantes, y otros físicos, que no por ser menos influyentes debemos desconsiderar”, explicó.

Y afirmó después, a modo de cierre: “el ser humano como actor, lamentablemente no desempeña bien su papel en este planeta y no sólo contribuye a los cambios climáticos sino que además desprecia a la naturaleza, que lógicamente responde a ese agravio”.