El Ejecutivo sacó adelante el decreto de reforma laboral sin haber conseguido el apoyo de ningún grupo parlamentario. Los sindicatos se resisten y preparan una huelga general para el mes de septiembre.
El Gobierno español aprobó el Real Decreto Ley de reforma del mercado laboral , en el que se modifican las causas de los despidos objetivos, se generaliza el contrato indefinido de despido más barato y se endurecen las condiciones para contratar trabajadores temporales, entre otras medidas.
El Ejecutivo tomó esta medida para atajar la grave crisis que vive España, que elevó el desempleo a más del 20% de la población activa, con 4,6 millones de personas sin trabajo.
La reforma, que después pasará al Parlamento, contempla varias medidas, con el objetivo sobre todo de reducir la temporalidad y mejorar la flexibilidad en el mercado laboral.
Aunque el decreto entre en vigor inmediatamente, la próxima semana se decidirá, con toda probabilidad, su tramitación como proyecto de ley en el Congreso de los Diputados (la cámara baja del Parlamento español).
En cualquier caso, Zapatero cumplirá con su objetivo de ir a Bruselas esta tarde a celebrar mañana el último Consejo Europeo de la Presidencia Española con la reforma laboral que tanto le pidió a las instituciones internacionales.
La huelga del 29 de septiembre, la séptima de carácter general convocada en España en la etapa democrática, será la primera desde 2002 y también la primera del periodo de Gobierno de Zapatero, que ganó las elecciones en marzo de 2004 y revalidó su mandato en 2008.
La huelga general en España coincidirá ese día con una movilización general en los países de la Unión Europea convocada por la Confederación Europea de Sindicatos contra los recortes sociales
Fuente: EFE












