Lo subrayó Daniel Rapanelli, dirigente nacional del Partido Obrero, en su paso por Mar del Plata. Y anunció: “la movilización masiva del próximo 4 de agosto frente al Congreso será un mojón importante en la lucha por la efectivización de 82 por ciento móvil”.
En una entrevista concedida a Rubén Ferrari, el dirigente indicó: “el ministro Amado Boudou es un desbocado. Primero, en consonancia con el libreto oficial de los Kirchner, dijo que si se da el 82 por ciento móvil, quiebra la Argentina. Y este miércoles, en un rapto de optimismo, manifestó que el aumento de las jubilaciones es la medida social más grande en la historia de nuestro país”.
Al respecto, entonces, Rapanelli insistió: “indigna escuchar a este señor, pues mientras él se patina los 1040 pesos en una botella de vino, se está condenando a los jubilados a una pena perpetua”.
“En definitiva – acusó – esta suba es una estafa, que tiene que ser denunciada como tal y servir para profundizar la lucha por el 82 por ciento móvil”.
A continuación, el militante del PO especificó: “si interpretáramos la iniciativa en cuestión de acuerdo a su contenido histórico, deberíamos hablar del 82 por ciento móvil del salario que el jubilado cobraba al cese de la actividad”. “Esto es porque el trabajador que se jubila después de toda una vida de servicio debería conservar su sueldo”, consideró.
Y amplió: “en ausencia de una movilización de envergadura por ese 82 por ciento móvil, queremos que se respete el proyecto original que ha ido al Congreso, el cual establece el 82 por ciento móvil del salario mínimo”.
“Hoy por hoy – manifestó Rapanelli – este salario mínimo fue fijado por el Gobierno en los 1500 pesos; por ende, estaríamos hablando de poco más de 1200 pesos”.
Poco después, en tanto, el dirigente denunció que “el Gobierno ni siquiera quiere dar el debido crédito a los fallos de la Corte Suprema que han reconocido la actualización de los jubilados”.
Por último, destacó: “lo más triste es que, paralelamente a esta situación, trascendió que el Gobierno le pagará 6200 millones de dólares al Club de Paris, lo cual supone un desembolso de 30 mil millones de pesos”.
“Entonces, decir que se quiebra el país es tener una vara para los banqueros y otra para los jubilados”, remarcó.
Y concluyó: “el tema es que los jubilados son la variable de ajuste y siempre es más cómodo meter la mano en el ANSES”.












