Los reactores 3 y 4 se sumaron a los daños presentados el martes, confirmó el Organismo Internacional para la Energía Atómica. Allí, la preocupación se centra en temperatura que está alcanzando el combustible nuclear gastado. Por su parte, el director general asistente y jefe de gabinete de la OIEA, Rafael Grossi, aseguró que “la situación en Japón es muy grave, pero no estamos frente al apocalipsis”.
La cifra de muertos por el sismo y posterior tsunami que el viernes azotó el nordeste de Japón ascendió a 4.312 mientras que en la central de Fukushima I se encuentran afectados los núcleos de tres reactores, en dos de los cuales puede haber daños en la contención primaria.
La cantidad oficial de decesos fue informada ayer por fuentes policiales, quienes también señalaron que todavía 8.606 continúan desaparecidas, según reproduce la agencia de noticias japonesa Kyodo.
La llegada de un frente frío, con temperaturas inferiores a los bajo cero, empeoró las condiciones de cientos de víctimas que todavía no tienen luz ni calefacción, y muchas permanecen entre los escombros, describió la agencia de noticias DPA.
Ayer se registró una nueva réplica de 6,0 en la escala de Richter, que tuvo su epicentro a 95 kilómetros al este de Tokio, informaron las autoridades.
En Fukushima I, la central nuclear que se encuentra a 250 kilómetros al norte de Tokio y la más afectada por el desastre natural, la situación fue calificada como “muy grave” por el director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Yukiya Amano.
Según el último informe realizado por la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN) de Argentina en base a información del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), existe un “daño no determinado en los elementos combustibles presentes en el núcleo” de los reactores 1, 2 y 3.
La gravedad residiría en que tras las explosiones que sucedieron estos días, el recipiente de contención primaria (que frenaría la liberación de materiales radioactivos) “puede estar afectado” en el caso de los reactores 2 y 3.
A su vez, en estos tres reactores “no hay información sobre la integridad de los elementos combustibles almacenados en las piletas de elementos combustibles gastados”.
“Estamos frente a un accidente nuclear de una proporción muy considerable, pero el uso de la palabra ´apocalipsis´ me resulta prematuro”, señaló en declaraciones radiales Grossi aludiendo al Comisario Europeo de Energía, Günther Öttinger, quien ayer usó este término para referirse a la situación de la planta nuclear de Fukushima.
Además, afirmó que “la evaluación definitiva de la gravedad es algo que todavía no podemos hacer porque la peculiaridad de esta situación es que se trata de un accidente nuclear que estamos observando mientras se desarrolla”.
El emperador de Japón, Akihito, realizó ayer su primera aparición tras la catástrofe natural a la que calificó de “imprevisible”.
“Espero sinceramente que la gente supere estos tiempos horribles ayudándose mutuamente”, dijo Akihito, de 77 años.
Por otra parte, la Unión Europea (UE) recomendó a sus miembros revisar el nivel de radiactividad de sus importaciones de alimentos de Japón.
“Emitimos una recomendación a través de nuestro sistema de alerta rápida para productos alimenticios y alimento para animales”, dijo Frederic Vincent, portavoz del comisario de Salud de la UE, John Dalli.












