Así lo aseveró Omar Cociloba, el policía que se encadenó en Mar del Plata a principios de año, durante una protesta de los uniformados heridos en servicio. Los efectivos, acompañados por sus familiares, se presentaron en la Casa de Gobierno y reclamaron la regularización de las jubilaciones del personal retirado por resultar con lesiones mientras cumplía con su deber.
En declaraciones a los medios, Cociloba manifestó: “hemos llegado hasta aquí para que nos reciba el gobernador Daniel Scioli, pero una vez más no hemos podido lograrlo”. Y se quejó: “no sólo nos manejan como quieren sino que además no somos escuchados”.
Vale destacar que los acampes ya se han vuelto frecuentes frente al Ministerio de Seguridad - hoy fusionado con el de Justicia - que conduce el cuestionado Ricardo Casal. El eje del reclamo es la puesta en marcha de la Ley 13.985, conocida como “Ley de Heridos”, que fue aprobada en marzo del 2009 y promulgada al mes siguiente.
“Estamos aquí por la lucha de la policía, el sueldo, el trabajo indigno que estamos haciendo cobrando miserias – destacó Cociloba - Nuestros heridos están tirados sin dinero, porque no les quieren pagar la subvención que les corresponde y tampoco están predispuestos a debatir otros temas urgentes“.
En ese sentido, el agente acusó a la Provincia de impedir que la Policía tenga un gremio o sindicato porque, en ese caso, “sería el más grande de la Argentina”. “Así - denunció - se agarran de nuestra caja y hacen política”.
Por último, en tanto, Cociloba disparó: “el problema viene de hace mucho tiempo, pero empeoró demasiado en estos dos últimos años y, al menos de eso, es responsable el actual gobierno”.











