El líder del Centro Cristiano Dios es Amor, Pastor Omar Olier, remarcó que “verdadera es la fe de quien la vive”. Fue durante su reciente visita a Tres Arroyos, donde brindó un día de bendición y conoció la célula local. Su programa es visto por miles de personas cada noche, en el cierre de transmisión de Canal 8 de Mar del Plata.
Desde Mar del Plata, donde se levanta su iglesia, Omar Olier se perfila como uno de los pastores evangélicos más carismáticos del país, casi en la misma línea que sus pares porteños Claudio Freidzon u Osvaldo Carnival.
Él, sin pestañear, asegura: “mi iglesia no es la verdadera. Verdadera es la fe de quien la vive, de quien la practica. La de la gente que vive la fe cristiana, no la de una religión”.
Y añade: “las religiones, los credos los inventamos nosotros porque cada ser humano quiere hacerse dueño de Dios y quiere ser su único representante. Es por eso que salen a proclamar ‘mi iglesia es la verdadera, nuestra religión es la verdadera’, y no existe tal cosa. Dios es de todos, Dios es el mismo para todos”.
En idéntico sentido, Olier aclara: “no hay en mí otro mensaje, ni religioso, ni persecutorio: es casi imposible que yo te invite a mi iglesia. Si venís es porque vos querés y porque te sentís bárbaro. Pero yo no predico para que la gente venga a mi iglesia; predico para que Dios bendiga tu vida”.
LO SOBRENATURAL
Cada reunión de Olier en la iglesia madre de Mar del Plata suele congregar a más de 2000 personas, atraídas no sólo por el carisma del líder sino también, según aseguran, por la sucesión de hechos milagrosos que allí se producen.
“Esto forma parte del sobrenatural de Dios y es real, sí, esto ocurre, hay milagros, sanaciones, guerra espiritual, liberaciones”, confiesa.
“El mundo físico es el 1% de la realidad; el otro 99% es el mundo espiritual, el verdadero, donde hay ángeles pero también hay demonios. Al aire no lo veo pero existe, a los pensamientos no los veo, pero están”, explica.
Y completa: “de la misma forma existe ese mundo espiritual y esos seres espirituales, no físicos. Las cosas invisibles son las más poderosas. Como la fe. No la vez, pero cuando la fe entra en acción se producen los milagros”.
Al finalizar, en tanto, recalca: “El mundo invisible, el mundo espiritual, es el real, mientras que el mundo material, al que llamamos tiempo y espacio, es el mundo irreal, es una ilusión. Es en este mundo invisible donde la gente es absorbida por muchos males y cuando viene a la iglesia se encuentra con Dios. Eso es lo importante: que la gente no se encuentra con una religión, sino con Dios”. “Lo nuestro no es religión, es un estilo de vida”, dice convencido.
EL BOOM DEL EVANGELISMO
En los últimos años ha crecido notablemente el número de iglesias evangélicas y pentecostales en nuestro país. De hecho, hoy por hoy en la Argentina hay unos 7 millones de evangélicos activos.
Para Olier, una de las razones de este “éxito” es la identificación que la gente siente con su pastor: “el pastor evangélico - aclara - se casa, tiene su familia, trabaja. En mi caso yo tengo mi empresa y sigo trabajando, con una vida igual a la de cualquier otro. Y eso a la gente le llama, porque el fuerte de la Iglesia es la familia”.
“La Iglesia Evangélica tiene otros códigos, el amor, el ayudar al prójimo, el ser parte de tu vida, el amarte sin esperar algo a cambio. No hay otro discurso, por eso la gente viene y nos sigue”, expresó.
Fuente: La Voz del Pueblo











