El Sindicato de Trabajadores de Supermercados, Hipermercados y Afines, conducido por Brian Cardoso, ratificó su resistencia a la llegada de la empresa líder en ventas de productos para la construcción, remodelación y equipamiento de la casa y el jardín, creada en Argentina en 1993 con capitales germanos-chilenos.
A través de un comunicado dirigido a los medios, el gremio reflejó su posición contraria “desde el convencimiento que nos generan los vastos años de trabajo en el sector y los múltiples estudios que dan cuenta que, a largo plazo, los mercados de grandes superficies generan una notable pérdida de empleos”.
Y agregaron: “está claro que, bajo ningún punto de vista, esa consecuencia queda compensada por las fuentes laborales que se crean para su apertura”.
En la misma misiva, los dirigentes sindicales sostienen: “las grandes superficies comerciales, que en el 99 por ciento de los casos corresponden a empresas multinacionales, producen caídas y hasta la pérdida total de las ventas de los pequeños y medianos comerciantes de la zona donde se instalan”.
“Pero además ocasiones inconvenientes para el resto de la ciudad, ya que, con el cierre de los negocios, se producen despidos”, advirtieron.
Asimismo indicaron después: “a esta situación debemos sumar que estas firmas suelen proveerse de productos enviados por sus casas centrales, por lo cual no les compran a los productores locales como sí lo hace la inmensa mayoría de los comerciantes lugareños”.
Y concluyeron: “esta posicionamiento no es nuevo, pues, como trabajadores, impulsamos hace años la ordenanza que establece un coeficiente de saturación que permita la convivencia pacífica de todos los comercios”.
“Lamentablemente el actual intendente vetó el articulado que lo establecía y así dejó en grave riesgo la supervivencia del comercio local”, remataron.











