El incremento fue autorizado por el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, a raíz de un pedido efectuado por los industriales del sector. La suba abarcará el precio de todos los lácteos a la salida de la fábrica, lo cual implica que el porcentaje podría crecer aún más con los productos en las góndolas.
Mientras se espera un nuevo golpe a los bolsillos de los consumidores, tamberos e industriales de la leche están embarcados en una dura contienda.
Por un lado, los tamberos reclaman aumento por las subas de costos e impacto de la sequía y, por otro, los industriales del sector anticiparon que no van a pagar más por litro de leche a los tamberos.
Los empresarios argumentan que en los últimos tres años duplicaron el valor que pagan a los productores y que su costo laboral creció 90 por ciento en el mismo período. En cambio, los tamberos aducen que la industria se niega a aplicar un aumento del litro de leche retroactivo a enero y por eso pretende subir el precio de la materia prima sólo un 7 por ciento desde marzo.
Al respecto, Roberto Blousson, gerente de Mastellone Hnos., indicó en las Jornadas Técnicas Forratec 2012 que “el sector lechero seguirá viviendo a los saltos”.
Y explicó: “hay políticas que hicieron mucho daño, como, por ejemplo, el control de precios; hoy, Doña Rosa cree que tiene que pagar lo mismo un litro de leche que el litro de agua, pero no se da cuenta que paga el doble por un litro de gaseosa”.
Asimismo, Blousson analizó: “nadie sabe cómo seguirá el tema de las retenciones. Las modificaciones en este impuesto nos pueden cambiar los costos y tenemos que saber que puede pasar esto”.
En idéntico sentido, el directivo reflexionó: “el control de las exportaciones es una locura total”.
EL DATO
Guillermo Moreno permitió una suba escalonada de los precios de los lácteos con el mismo esquema de 2011. El aumento será de 7 por ciento para los productos masivos, 14 por ciento para los selectivos y 18 por ciento en el segmento premium.
El producto que sufrirá el ajuste más bajo en el precio es el sachet de leche, que pasará a costar, a la salida de la fábrica, un 7% más caro. Detrás le seguirán los lácteos considerados de “mediana necesidad”, con incrementos en torno al 12%. La línea premium, integrados por los yogures y postrecitos, verá retocada la lista de sus valores entre el 12 y el 18%.
Teniendo en cuenta esos montos, vale resaltar que los productores cobran en promedio $1,50 el litro de leche que entregan a las usinas. Sus costos alcanzan a $1,47, según aseguran.
Fuente: Fortuna Web











