El ministro del Interior, Florencio Randazzo, insistió con que “hay una operación que tiene por objetivo perjudicar al Gobierno”. Pero, a la vez, pidió ser “respetuosos del proceso judicial que está en marcha” en el marco de la causa por presunto lavado de dinero y tráfico de influencias.
“Yo creo en la buena fe y en la honestidad de mis compañeros. Los que tuvieron que hablar sobre este tema lo hicieron, el vicepresidente, el titular de la AFIP (Ricardo Echegaray) y la presidenta del Banco Central (Mercedes Marcó del Pont)”, expuso el titular de la cartera política.
Y enfantizó en idéntico sentido: “este es un tema que tiene la Justicia y que deberá aclararse como corresponde”. Aunque, al tiempo, el funcionario aclaró que es “absolutamente falso” que esté disconforme con las políticas emanadas desde la Casa Rosada o que haya difundido información para perjudicar al marplatense Amado Boudou.
“Quien cree que se va a salvar de este tipo de cosas está equivocado o es un estúpido”, subrayó, en torno a las supuestas disputadas internas en el kirchnerismo por el caso Ciccone.
En ese sentido, Randazzo consideró que las acusaciones son parte de una “operación” que se da a partir de “la matriz de decisiones que creo que ha inaugurado este período de Gobierno de 2003 a la fecha”, algo que “genera controversias, conflictos, tensiones”, y repercute en los sectores que “han gobernado durante muchos años sin voto y sin rostro”.
Fuente: Radio La Red











