Así lo confirmó el secretario general del gremio que nuclea a los estibadores, ante las excesivas demoras en la espera de una jubilación digna para unos 230 compañeros que trabajan hace más de 25 años en la actividad. Los trabajadores trasladaron el reclamo a la sede del Ministerio de Trabajo de Nación, cortaron el tránsito en Av. Luro y Santiago del Estero y uno de los manifestantes se encadenó en el interior del edificio.
En diálogo con Cazador de Noticias, la máxima autoridad del Sindicato Unidos Portuarios Argentinos, Juan Carlos Ferreyra, expresó: “la verdad es que ya hemos agotado todas las instancias y seguimos sin respuestas”.
“A pesar de haber hecho todas las tareas que nos encomendaron, venimos con este derrotero hace más de tres años y, en vez de avanzar, retrocedemos”, se quejó.
Al respecto, Ferreyra explicó: “en noviembre de 2011 suspendieron los ingresos de carpetas cuando se habían logrado meter 40 de 230”. Y agregó: “todo este problema viene desde 1992, cuando el Estado aplicó el decreto 817 y dejó a los trabajadores a la deriva”.
“Desde entonces – insistió – los compañeros de más de 60 años tienen que seguir viniendo a trabajar al Puerto, con problemas de salud y una estructura ósea quebrantada”. “No podemos seguir soportando esta situación, más aún cuando desde que arrancamos con esta lucha a la fecha hemos perdido un montón de colegas”, subrayó.
Asimismo, Ferreyra repasó: “en octubre de 2009 tuvimos una reunión con el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, y el director de Asuntos Previsionales, Dr. Arrigui, quienes se comprometieron a formar los tres haberes mínimos para nuestros jubilados. Sin embargo, después aplicaron la política del avestruz, metieron la cabeza debajo de la tierra y nunca más nos recibieron”.
“Del mismo modo – denunció después – la viceministra estuvo en la ciudad hace muy poco, hizo un circo bárbaro pero tampoco nos dio respuestas”.
“Lo concreto es que la situación no da para más y, por ende, nos sólo profundizaremos las medidas sino que además continuaremos con este reclamo hasta las últimas consecuencias”, advirtió.
Y, en idéntico sentido, concluyó: “desgraciadamente los políticos no hacen más que demostrarnos que si no se queman gomas o no se producen desmanes ellos no cumplen con su tarea”.












