Cazador de
Noticias
Viernes - 01 de Junio de 2012 23:17
Desmienten que un docente haya sido agredido en Laguna de los Padres

La primera vocal de la cooperadora, Mónica Figueiredo, relató la sucesión de hechos que desencadenaron en la denuncia del Sindicato Único de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires (SUTEBA) para proteger al profesor de Educación Física, Marcelo Tranfo. Así, salió en defensa de su hermano Alfredo Figueiredo y negó la presencia de Ricardo Velimirovich, esposo suyo y candidato a delegado en Sierra de los Padres.

En una entrevista concedida a Cazador de Noticias, la integrante de la cooperadora de la Escuela nº 48 Martín Fierro señaló: “en realidad, los problemas en el colegio vienen desde hace un tiempo largo, en el cual hemos tenido numerosos inconvenientes y sufrimos hostigamiento por parte de directivos y maestros”.

“Ahora – resumió – nos encontramos con este lamentable episodio, por el cual nos han denunciado sin causa y obligado hasta a suspender la última asamblea en virtud de las presentaciones que tuvimos que hacer”.

Poco después, Figueiredo destacó: “sinceramente no entendemos la connotación política que le han querido dar a la cuestión y nos molesta que hayan querido meter la cola en un ámbito donde no corresponde”. “Ellos dicen que queremos perpetuarnos en los cargos, pero la realidad marca que hemos realizado las asambleas pertinentes y nos han votado”, dijo.

De acuerdo a su testimonio, los incidentes se generaron luego del acto del 25 de mayo, cuando, al retirarse los padres, Tranfo se le acercó con un listado en la mano y, “de muy mala manera”, le solicitó la incorporación de varias personas en la cooperadora del establecimiento.

“Inmediatamente – contó la señora – le pregunté quiénes eran los que querían afiliarse y él me contestó que se trataba de gente que quería colaborar con la escuela; en consecuencia, como no reconocí a ninguna persona de la nómina, fui hacia donde estaba el resto de la comisión y consulté cómo debía proceder”.

Y continuó: “en ese momento consensuamos asociarlos y empezamos a hacer los recibos; con una actitud violenta, este docente nos quiso dar el dinero, pero le sugerimos que esperara hasta que se completara el proceso”.

“Una vez que terminamos – amplió – fuimos a buscarlo a la dirección y, al no encontrarlo, llegamos hasta el comedor donde sí estaba. Allí le dimos los comprobantes y le pedimos la plata; entonces, él dijo que la deuda ya estaba saldada y entonces comenzó el intercambio de palabras”.

Asimismo, Figueiredo recordó: “como este hombre estaba muy alterado, mi hermano le recomendó que buscara tranquilo, tras lo cual encontró el dinero en el bolsillo y me lo dio”. “Pese a esto, se volvieron a generar inconvenientes porque me exigió que le diera el papel que me había entregado en un principio”, destacó.

Por último, en tanto, detalló: “yo no se lo podía dar porque es documentación de la escuela y la constancia de donde saqué los datos. Así fue como me reclamó que al menos se lo prestara para chequear la información. Se lo di y, ante la presencia de la directora del establecimiento Karina Barbarullo, se negó a restituírmelo”.

“Por lo tanto, cuando se levantó y quiso pasar en medio de nosotros, yo le agarré el papel, pero como me tomó muy fuerte la mano, lo tiré al piso. De inmediato me agaché para volver a tomarlo y él me agarró de nuevo. Como consecuencia, mi hermano lo sacó, tomándolo de la campera”, especificó.

Y remató: “finalmente pisó el papel para evitar que se lo llevara y en el tironeo para recuperarlo el docente lo rompió, tras lo cual se fue vociferando que le habíamos pegado, algo absolutamente incierto”.

“De todas maneras, más allá de la denuncia – ratificó la integrante de la cooperadora – nosotros estamos absolutamente tranquilos porque incluso la encargada de Cooperación Escolar en el Consejo, Claudia Píccolo, ya está al tanto de lo ocurrido”.