Sin distinción de rangos sociales y desprendidos de la situación de su familia, los pequeños disfrutaron un grato momento en la Unidad Penal 50 de Batán, a cargo del Prefecto Mayor Carlos Russo. Las actividades se desarrollaron en el salón de usos múltiples del establecimiento.
En ese marco, los chicos recibieron golosinas y regalos y fueron testigos privilegiados de un espectáculo de payasos. Además, tuvieron piñatas e inflables a su disposición y, como cierre, se deleitaron con una riquísima chocolatada con torta y masas secas.
El festejo fue posible gracias a la colaboración de los seres queridos de las internas, quienes aportaron los juegos y los disfraces, y también de la Jefatura del Servicio Penitenciario Bonaerense, que proveyó los juguetes para que las detenidas les entregaran a sus hijos.
Asimismo, vale destacar que desde la dirección de la unidad se obsequiaron materiales para la confección de las piñatas, los souvenirs y la mesa dulce.











