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Jueves - 16 de Agosto de 2012 20:40CASO MARIANO FERREYRA
“El juicio ha desnudado problemas de fondo que atañen al conjunto del pueblo argentino”

El integrante de la Juventud del Partido Obrero, Pablo Giachello, consideró que el proceso que se abrió en la Justicia tras el crimen del joven de 23 años sirvió para poner de relieve cuestiones trascendentales, como la existencia de patotas sindicales, el desmantelamiento ferroviario y la connivencia entre las patronales y el Estado.

En una entrevista concedida a Ruben Ferrari en Punto de Partida (FM 101.9), Giachello analizó: “en primer lugar hay que destacar que hemos llegado al juicio en un tiempo récord de dos años y, además, con los responsables políticos e intelectuales, los policías cómplices y parte de los miembros de la patota ejecutora tras las rejas”.

“Esta última situación – indicó – marca un contraste importante con el resto de los crímenes políticos que se han dado en el país en los últimos treinta años, en los cuales la mayoría o directamente la totalidad de los culpables han quedado impunes”.

“Eso es lo que ha ocurrido, por ejemplo, con el caso del Puente Pueyrredon, el de Carlos Fuentealba y el de José Luis Cabezas”, puntualizó.

A colación, en tanto, Giachello dijo: “claro que si hemos llegado a esta instancia esperamos que se haga justicia, más aún sabiendo que las condiciones que contaba se produjeron gracias a la intensa movilización popular de las organizaciones sociales y políticas de la izquierda”.

Luego, respecto de las consecuencias del proceso, el militante del Partido Obrero repitió: “ha dejado al descubierto la operatoria de las patotas sindicales, que trabajan en forma sistemática y que lo han seguido haciendo incluso después del crimen de Mariano”.

“Por otra parte – continuó – salió a la luz el desmantelamiento ferroviario que el Gobierno ha querido ocultar a lo largo de diez años a través de la provisión descontrolada de subsidios a grupos capitalistas y que ha sostenido con inacciones que derivaron en la masacre de Once”.

En idéntico sentido, Giachello cuestionó: “se ha hecho evidente la existencia de un entramado y una connivencia real entre las patronales y el Estado en defensa de un negocio que, entre otras cosas, reviste un régimen de superexplotación laboral aún latente”.

Al respecto, a modo de cierre, recordó: “no olvidemos que el asesinato de Ferreyra se produjo cuando él participaba de una manifestación junto a trabajadores tercerizados que cobraban menos de la mitad que los efectivos por realizar las mismas tareas y que, por ende, pedían el pase a planta permanente”.

“Lo curioso es que, del otro lado, actuaron unas 120 personas que la empresa había licenciado ese día”, remató.

A su turno, Amalia Sesma, quien acompañó a Giachello en su visita a la radio, destacó: “no hay dudas de que existe un entramado entre el Gobierno, las empresas tercerizadoras y la burocracia sindical que funciona con el auxilio de barrabravas de equipos de fútbol que no tienen ningún empacho en utilizar armas de fuego y en actuar como fuerza de represión”.

Y completó: “es evidente que el crimen de Mariano Ferreyra no fue producto de una acción espontánea sino que fue la conclusión de un plan criminal contra los compañeros que se movilizaban ese día”.

“Con la complicidad de la policía, los integrantes de la patota fueron encomendados a una acción ejemplificadora, pues tenía que quedar en claro que nadie podía cortar las vías ni ese ni ningún día si no quería ser reventado a balazos”, resumió.