En medio de un período de ajustes, el Gobierno provincial decidió desafectar a los docentes que participaban del programa deportivo. Y, aunque el Ejecutivo lo niega, la oposición asegura que la finalidad de la medida es hacer caer el evento para redireccionar los fondos. La competencia nuclea a un millón de personas.
A poco más de dos meses de la presentación formal de la 21º edición de los Juegos Deportivos y Culturales Buenos Aires, el panorama cambió y obligó a todas las áreas a ajustar el cinturón.
Lejos quedaron las consideraciones del gobernador Daniel Scioli, quien, en aquella oportunidad, no había tenido reparos en declarar que “el acceso al deporte, de la mano de la educación y la cultura, crea conciencia y una juventud más sana y fuerte”.
Hoy, setenta días después, la restricción de recursos hace mella en el programa emblema de la Secretaría de Deportes, que no logró convertirse en excepción de la dura realidad.
Educación, por su parte, decidió desafectar a los docentes que trabajaban en los ex Bonaerenses para evitar que sus lugares en los colegios sean ocupados por profesores suplentes.
“A ellos les interesa disponer de la partida presupuestaria”, expresó el diputado Walter Martello, de la Coalición Cívica, en referencia a los 40.579.600 pesos que se dispuso en la Ley de Leyes para el desarrollo del evento.
En tanto, el senador del Frente Amplio Progresista, Omar Foglia, reconoció ver detrás de la movida un intento de cancelación del programa para hacerse del dinero.
Quienes también muestran alguna preocupación son los intendentes que deben llevar delegaciones a la “Feliz” para la instancia decisiva. Otra vez se quejan de que los viáticos provistos no alcanzan para cubrir la hotelería y estiman que, “como vienen las cosas”, este año puede haber mayores inconvenientes.
Por lo pronto, desde la Secretaría de Deportes niegan cualquier posibilidad de suspensión de la fase final de la competencia, que, como siempre, se realizará en Mar del Plata.
Además, el director de Juegos BA, Mariano Flores, dijo que ya reemplazaron a los docentes con recursos propios y reiteró que la 21ra edición no corre peligro.
Fuente:La Tecla












