Fue en el marco en la 44º edición de la Invasión de Pueblos, que se desarrolló durante el pasado fin de semana. El encuentro de carácter anual permite rezar y misionar en compañía de otros pares y constituye un espacio de reflexión, por edades, sobre una temática específica que, en este caso, fue “La Iglesia”.
Bajo el lema “Creemos, celebramos y vivimos”, los participantes llegaron desde todas las ciudades de la diócesis (Mar del Plata, Necochea, Miramar, Lobería, Balcarce, Mar Chiquita, Pinamar y General Madariaga) y fueron agrupados en dos niveles.
El primero de ellos estuvo compuesto por menores de 17 años, a cargo del Prof. Mauricio Gildemuro, mientras que el segundo se conformó con mayores y fue animado por el obispo auxiliar de Santiago del Estero, monseñor Torrado Mosconi.
Los tres días del encuentro contaron con la presencia del obispo de Mar del Plata, monseñor Antonio Marino, quien presidió la misa del sábado y la clausura en el Santuario Santiago Apóstol, formó parte de la extensa marcha por las calles gesellinas y bendijo una imagen de Stella Maris frente a la Costa.
Además, como era de esperarse, siguió atentamente las actividades de las jóvenes y conversó con ellos, escuchando sus inquietudes y acompañándolos en esta instancia eclesial masiva pero de significativa importancia a título personal.
Vale destacar que, modo de síntesis, una vez concluido el evento, el delegado de la Pastoral Juvenil, Presbítero Ariel Sueiro, afirmó: “estamos contentos porque realmente fue una fiesta, una expresión maravillosa de la Iglesia joven de Mar del Plata”.
Él estuvo a cargo de la organización junto al Presbítero Gabriel Mestre, párroco anfitrión.











