Así lo consideró Carlos Díaz, integrante de Familiares de Detenidos Desaparecidos, al ser consultado por las declaraciones del ex fiscal del Juicio a las Juntas, Julio César Strassera, quien se reconoció sorprendido por las denuncias que pesan sobre el juez marplatense Pedro Federico Hooft.
En diálogo con Cazador de Noticias, Díaz expresó: “este tema no es nuevo, sino que está en el candelero desde agosto de 2006, cuando se efectuó la primera denuncia penal contra este magistrado, se inició la causa y se formalizó el pedido de jury”.
Sin embargo, a colación, aclaró: “en realidad, el asunto se viene gestando desde el 2000, en momentos en que arrancó el Juicio por la Verdad, en cuyo marco se empezaron a hacer averiguaciones e indagaciones al respecto”.
Y continuó: “desde entonces, aprovechándose del conocimiento que tiene acerca de cómo funciona la Justicia, lo único que ha hecho Hooft fue eludirla, poniéndose por encima de las leyes y del resto de los mortales”.
“No olvidemos que se negó a prestar declaración indagatoria por tercera vez”, subrayó Díaz.
Luego, aunque en idéntico sentido, reparó: “me parece que si uno es inocente no debería tener problemas en hablar, mucho menos cuando por saberes y capacidad tiene los recursos para demostrar rápidamente que las acusaciones que se le hacen son infundadas”.
“De ser así – añadió – podría pegar media vuelta y volver a su casa a dormir tranquilo, sin necesidad de recurrir a un enfermo, un alcohólico como Strassera, para que salga a decir que soy buen tipo”.
Por último, en tanto, afirmó: “por experiencia propia, debo decir que a los alcohólicos no se les discute, sino que se los trata y se los contiene; y lo sé porque mi viejo tenía ese problema…”.
“Pero además entiendo que, en casos como éstos, la segunda víctima suele ser el entorno del victimario, que ignora lo ocurrido en el 90 por ciento de los casos y de golpe se ve inmerso en una gran cloaca”, analizó.
Y remató: “por eso, que sus allegados salgan a decir que tienen la certeza de que Hooft nunca cometió delitos de lesa humanidad es de una intrepidez que raya la locura”.











