La decisión de los farmacéuticos de cobrar un arancel a cada venta que se realice en horario nocturno y en días feriados continúa generando polémica y este lunes el Defensor del Pueblo Bonaerense, Carlos Bonicatto, hizo una presentación en el colegio que nuclea a los profesionales del sector para que se deje sin efecto esa medida.
Atento a la trascendencia que tomó el tema y ante las quejas recibidas por el órgano, Bonicatto justificó el rechazo a la iniciativa por considerar que “el eslabón más débil de la cadena es el consumidor” y, en ese sentido, la Defensoría “acciona en virtud del principio doctrinario que ´estamos a favor de los más débiles y en consecuencia no somos neutrales´” dijo a través de un comunicado.
“Estamos ante una vulneración del derecho a la salud”, afirmó Bonicatto, quien esta mañana ratificó que hará un pedido formal al Colegio de Farmacéuticos de la provincia de Buenos Aires que deje sin efecto el controvertido arancel que en algunos distritos ya se cobra.
“No siempre la gente que acude a la farmacia en días feriados, sábados o domingos viene con una receta de urgencia, pero sí, seguramente, tiene una necesidad de su salud.
El farmacéutico también indica, pero esa es su tarea profesional y no es el mecanismo apropiado para la defensa de sus intereses aumentar el costo del medicamento que es lo que finalmente sucede”, argumentó Bonicatto.
Para la Defensoría el cobro de ese adicional “viola el principio consagrado de pagar un precio justo porque impone un cargo o sobreprecio injustificado que no se corresponde con un valor agregado del producto”











