Pablo Zabala, presidente del club Quilmes, mostró su enojo por la decisión de la Aprevide de dar marcha atrás en la decisión de que se juegue el clásico ante Peñarol del 1 de octubre en Once Unidos. “Que la política maneje estas cosas me causa gracia. No tengo la menor duda de que la estrecha relación entre el secretario de Deportes y la dirigencia de Peñarol influyó”, manifestó el dirigente.
Zabala expresó: “Ante algunas protestas, vaya a saber de quien, hoy la Aprevide dijo que si bien la policía garantizaba la seguridad del estadio ellos consideran que no es un lugar seguro. El secretario de Deportes de la provincia, Alejandro Rodríguez hincha confeso de Peñarol, tuvo su equipo de voley en Once Unidos jugando semifinales con Bolívar, con 2500 personas de las cuales 300 eran hinchas visitantes. Pero si le toca estar enfrente a su equipo de básquet no se puede realizar el evento”.
El presidente de Quilmes continuó: “Organizamos todas las prevenciones para garantizar la seguridad, instalamos vallas de contención, cámaras de seguridad y mangas para visitantes. Que la política maneje estas cosas me causa gracia. No tengo la menor duda de que la estrecha relación entre el secretario de Deportes y la dirigencia de Peñarol influyó”.
“Admiro a la dirigencia de Peñarol por todo lo que ha logrado, pero no tiene lógica que digan que no pueden venir a jugar a Once Unidos cuando han ido a peores estadios en el país”, declaró Zabala en diálogo con El Clásico en LU6.
El máximo dirigente del Cervecero afirmó: “No voy a bajar los brazos y voy a seguir luchando para que este partido se juegue en Once Unidos. Cada vez que se suspendió el partido fue porque la gente de Peñarol no dejó que se termine. Quilmes perdió muchos clásicos y nunca pasó nada. El miedo lo genera la gente que no quiere ir al estadio, los hinchas de Quilmes sólo quieren que sea una fiesta”.












