Desde el pasado viernes, se encuentra cerrado al público el mayor templo de la ciudad, por desprendimientos de mampostería. El Padre gabriel Mestre, definió a la situación como “triste pero desafiante desde una perspectiva optimista”.
Los desprendimientos se dieron en diferentes zonas de la Iglesia, en especial en los muros. “Al principio eran sólo partículas las que caían y pusimos una malla preventiva, pero el jueves hubo un pedazo mayor que generó el cierre definitivo”, explicó Mestre a Cazador de Noticias.
La Catedral había recibido hace cinco años un subsidio gestionado por Provincia y enviado por Nación, pero sólo había sido destinado a los desprendimientos del exterior. “Quedaron pendientes los arreglos del interior, que tenían parches en las paredes. En ese momento se habló de un acuerdo pero se pospuso”, aclaró Mestre.
Además, anticipó: “Esta semana hay una reunión con un equipo de la Provincia de Buenos Aires, que va a venir a ver el templo. En Mayo, el Obispo le dio en mano al gobernador Daniel Scioli un planteo para solicitar subsidios para arreglar el interior. Incluso, vino a la ciudad en Junio para la Semana Pastoral Social y nos pidió más detalles para hacer un informe adecuado, así que confiamos en que los arreglos se realicen cuanto antes”, informó el Padre.











