El fomentista venía luchando por la reapertura del Hipódromo y la urbanización de la zona, a pesar de su estado de salud. Familiares y amigos mostraron pesar por la noticia y lo recordaron.
Desde hacía años, Mayo insistía en el mismo reclamo. Las últimas apariciones públicas lo encontraron encadenado en la puerta del Casino por la vuelta del Hipódromo. “Esto va a significar un cambio para los vecinos de la zona y una reurbanización del barrio. Es necesario que las autoridades le presten atención al pedido de un sector olvidado”, había pedido ante los micrófonos el pasado Abril.
Sentado en su silla y con un notable desmejoramiento, Mayo siguió con su protesta durante algunos días y recibió el apoyo de los vecinos de barrio Hipódromo, quienes ahora apoyan a la familia- a su mujer Mónica Felices- y deciden continuar, llevando adelante su reclamo.
Los familiares lo recordaron como un “luchador, preocupado por el bienestar de la gente del barrio”, y resaltaron sus últimas intervenciones con las usurpaciones en la zona y las estafas a vecinos.












