Juan Manuel Maldonado, quien era buscado por el asesinato de Hernán Cabello, fue arrestado en la localidad de Lobería. La víctima era un joven con numerosos antecedentes que había sido atacado a tiros en su casa del barrio Los Pinares.
Maldonado, de 39 años, este año juntó un par de pertenencias y se marchó a la pequeña localidad ubicada a 141 kilómetros al sur. Durante el jueves, mientras trabajaba en un horno de ladrillos, los policías lo encontraron y mientras lo apresaban le explicaron lo que él ya sabía: que lo detenían por el crimen de Hernán Cabello, de 22 años.
La detención realizada por personal de la DDI tuvo un sabor especial porque fue en el marco de un caso en el que debió investigarse a los propios policías. En los primeros minutos que sucedieron al crimen de Cabello, sus familiares mencionaron que los tres sujetos que habían entrado a los tiros a la vivienda de López de Gomara al 7200 aquel 15 de septiembre habían sido “policías de la brigada”.
Es por eso que, tras descartar esa hipótesis solamente fundada en los dichos del menor que estaba con Cabello al momento del ataque, la policía y el fiscal Juan Pablo Lódola avanzaron hacia los verdaderos autores. Pudo establecerse entonces que Maldonado había participado en los hechos y que los otros dos individuos, aún sin identificar por la Justicia, serían de su propio entorno familiar.
Cabello habría participado días antes de su crimen de un episodio violento contra la familia de un doble homicida que, según trascendió, habría consistido en el tiroteo de una vivienda. Averiguaciones posteriores establecieron que Cabello tenía gran cantidad de antecedentes: en 2008, portación ilegal de arma de uso civil; en 2009, hurto, tentativa de robo y resistencia a la autoridad, y tentativa de robo; en 2010, robo agravado por efracción, robo y encubrimiento y robo agravado por el uso de arma; en 2012, tentativa de robo; y en 2014, robo calificado a un taxi.











