El intendente habló ante un grupo de manifestantes de cooperativas. Se refirió indirectamente a la gestión de Gustavo Pulti y dijo que lo “están apretando”.
Ante la insistencia de los trabajadores, Carlos Arroyo se mostró nervioso y les quiso llevar tranquilidad, tras una mañana entera de protesta. “No miento, les voy a tratar de cumplir pero no se si voy a poder hacerlo exactamente con todas las medidas”, expresó.
Al instante, intentó contarles el porqué de la deuda y el retraso y fue allí cuando surgió el exabrupto: “Este hijo de puta me dejó una deuda de 760 millones de mangos, no me dejó nada“. ”Me aprietan de todos lados“, agregó y detalló un pedido que realizó hoy: ”Ahora yo hice un apriete y pedí guita. Si los tipos me cumplen, le digo al secretario que apure“.
Luego de algunas promesas con respecto al asfaltado en los barrios y la asistencia de médicos en las salas de salud, los manifestantes le recomendaron que sacara a los efectivos policiales que custodiaron la Municipalidad durante toda la jornada. ”Vamos a quedarnos a acampar hasta que nos paguen. No nos conformamos con las promesas“, amenazaron.











