Según indicó el Vaticano, la condición del Papa mejoró levemente en las últimas horas, ya que no tiene fiebre, está estable y trabaja desde el hospital. "El estado clínico del Santo Padre presenta una ligera mejoría. Está apirético [sin fiebre] y sus parámetros hemodinámicos permanecen estables", anunció el texto oficial.
El portavoz del Vaticano, Matteo Bruni, indicó también que los parámetros del Sumo Pontífice “siguen siendo estables”. El religioso argentino de 88 años fue ingresado en el Policlínico Gemelli de Roma el pasado 14 de febrero después de que un caso de bronquitis empeorara. Posteriormente, los médicos del centro de salud de la capital italiana le diagnosticaron el inicio de una neumonía en ambos pulmones, además de bronquitis asmática.











