En el inicio del fin de semana largo en Mar del Plata, la ocupación hotelera promedió el 50 por ciento en todas las categorías, a lo que habría que añadirle las estancias en las viviendas propias.
Este viernes en los balnearios céntricos, como en las adyacencias de la Playa Las Toscas, Playa Grande, Varese y La Perla, los sectores públicos se poblaron de sombrillas mientras algunos se animaron al chapuzón, en un mar totalmente carente de olas.
Luego, el flujo peatonal se trasladó a los centros comerciales a cielo abierto y a las zonas que congregan a los polos gastronómicos.
El tránsito vehicular, especialmente por la ruta 2, fue más intenso durante las primeras horas de la mañana, ya que por el peaje de Maipú entre las 7 y las 8 circularon 455 vehículos en dirección a la costa, mientras que 184 lo hicieron en sentido contrario.
En tanto, entre las 9 y las 10, la circulación había aumentado a 924 vehículos rumbo a Mar del Plata y 312 en dirección a Buenos Aires.
En la terminal de ómnibus también se registró un movimiento superior al habitual, ya que ayer arribaron “117 servicios” provenientes mayoritariamente de Retiro y Gran Buenos Aires, cuando los habituales en días no festivos “oscilan entre 90 y 100”, detallaron desde la torre de control.
Algunos operadores turísticos, en base a la experiencia –ya que todavía no contaban con estadísticas oficiales–, estiman que la ocupación puede crecer en la sumatoria de los días debido a la llegada de espontáneos, es decir, aquellos que arriban sin reservas previas.













