Vecinos y vecinas de la zona sur de Mar del Plata, acompañados por especialistas en ambiente y ordenamiento territorial, presentaron ante el gobierno bonaerense y la Legislatura provincial un anteproyecto que propone convertir los acantilados comprendidos entre Chapadmalal y Miramar en una única reserva natural de jurisdicción provincial. La iniciativa busca elevar el nivel de protección de un área costera de alto valor científico y patrimonial, hoy gestionada en gran parte por el municipio.
La comitiva viajó recientemente a La Plata, donde entregó la propuesta tanto al Ejecutivo provincial, a cargo de Axel Kicillof, como a legisladores de ambas cámaras. El planteo retoma las críticas históricas al modelo de administración de las playas y espacios costeros de Mar del Plata, señalando que las herramientas vigentes resultan insuficientes para garantizar su preservación a largo plazo.
En el documento presentado, los impulsores destacan la relevancia científica de los acantilados de Chapadmalal, que se prolongan hacia el interior del partido de General Alvarado e incluyen al Paseo Costanero Sur, actualmente declarado reserva turística forestal por ordenanza municipal. Además, remarcan que en esta franja conviven distintos tipos de dominio y uso: unidades turísticas fiscales, propiedades privadas de la familia Peralta Ramos —a través de Playas del Faro SAI— y sectores bajo jurisdicción nacional, como el Faro de Punta Mogotes y la Unidad Turística Chapadmalal.
Según el anteproyecto, el área presenta un “múltiple interés” por su valor natural, cultural, patrimonial, paleontológico, geológico y arqueológico. Frente a este escenario, los vecinos consideran que la protección municipal resulta limitada y proponen que la zona sea declarada reserva provincial, con un esquema similar al de la actual Reserva Provincial Restinga del Faro. La delimitación sugerida abarcaría desde ese sector hasta la escollera “cero” de Miramar.
La iniciativa también solicita que el territorio sea reconocido como Reserva Geológica Paleontológica, lo que permitiría implementar instrumentos de gestión orientados a conservar los atributos naturales y públicos del ecosistema, sin excluir los usos turísticos y recreativos que históricamente caracterizan a la región.
En las conclusiones, los autores reclaman a las autoridades provinciales que actúen “con la celeridad que la situación amerita” para asegurar la preservación a perpetuidad del patrimonio costero bonaerense. Al mismo tiempo, piden que la Legislatura trate y sancione un proyecto de ley acorde y que, en el corto plazo, el Ejecutivo provincial adopte medidas de resguardo mientras avanza el debate legislativo.










