Desde la medianoche de este sábado comenzó a aplicarse la nueva tarifa de taxis aprobada durante la última sesión del Concejo Deliberante, tras el pedido de entidades que representan a trabajadores y propietarios del sector. El incremento es del 20% y ya se refleja en los relojes de medición de todos los móviles.
La bajada de bandera diurna quedó fijada en $2.250, mientras que cada 160 metros recorridos costarán $150. En horario nocturno —de 22 a 6— los valores ascienden a $2.700 para la bajada de bandera y $180 para la unidad mínima de distancia.
La ordenanza también establece nuevos montos para el traslado de bultos que superen las medidas permitidas: $150 en horario diurno y $180 durante la noche. Estas mismas cifras se aplicarán por cada minuto de espera.
Según explicaron los gremios, el aumento responde a los fuertes incrementos en los costos de mantenimiento de los vehículos, especialmente el combustible.
Pese a la aprobación, entre los trabajadores persiste la preocupación: si bien necesitaban una actualización para sostener la actividad, temen que el alza desaliente a los pasajeros y los lleve a buscar opciones de transporte más económicas.










