El presidente Javier Milei participó este sábado de la cumbre del Mercosur en Foz de Iguazú, pese a que la firma del acuerdo del bloque regional con la Unión Europea se pospondrá hasta enero próximo.
Milei resolvió asistir al encuentro que tuvo como anfitrión a su par de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, más allá del enfrentamiento ideológico y el anticipo del líder del Partido de los Trabajadores (PT) de vetar la decisión del Congreso de reducir la pena de Jair Bolsonaro de 27 a cinco años de prisión, tras ser acusado de intento de golpe de Estado.
Antes de comenzar el debate, el líder de La Libertad Avanza saludó de manera fría a su par brasileño junto con el canciller Pablo Quirno.
En su exposición, Milei reclamó mayor flexibilidad comercial del bloque. "¿Queremos un Mercosur que sea un motor de crecimiento o un freno para el futuro?", planteó.
“Nació con una misión clara de promover el comercio, aumentar la prosperidad, integrar mercados y elevar la competitividad de nuestras sociedades. Y ninguno de esos objetivos centrales se cumplió”, remarcó el Presidente. Y agregó: "No hay mercado común, no hay libre circulación efectiva, no hay coordinación macroeconómica, no hay armonización normativa real, no hay incremento significativo del comercio interno, no hay apertura suficiente al mundo".
Los pedidos de Milei no se terminaron ahí. "Hoy más que nunca, el bloque necesita una reforma integral que reduzca el costo económico del Mercosur. La integración debe estar al servicio del comercio, no al servicio de la burocracia", añadió.












