En los últimos días, Mar del Plata ha sido escenario de tres homicidios que estremecieron a la ciudad, reflejando el creciente nivel de violencia urbana. La fiscal Florencia Salas, quien intervino en los casos, denunció un aumento preocupante en la conflictividad barrial. En 72 horas, Salas registró 340 balas disparadas en la ciudad, un número que la sorprendió dada la escasa cantidad de víctimas fatales. “No puedo creer que no haya más muertos”, expresó.
Salas alertó sobre el vínculo de los hechos con el narcotráfico, destacando la participación de menores de edad en muchos de los incidentes. Además, subrayó la dificultad para avanzar en las investigaciones debido al silencio de la comunidad, cuyos vecinos temen represalias si denuncian los hechos. “La gente no denuncia porque está amenazada”, señaló.
A pesar de los esfuerzos del Ministerio Público Fiscal, la falta de colaboración de los ciudadanos sigue siendo un obstáculo crucial para erradicar la violencia en la ciudad. La fiscal concluyó que nunca antes había enfrentado una situación tan grave en su carrera, lo que refleja la creciente tensión en Mar del Plata.










