Durante el período comprendido entre enero y noviembre de 2025, el Hospital Interzonal General de Agudos "Dr. Oscar Alende" ha registrado un total de 2034 ingresos por lesiones causadas por siniestros viales, consolidándose como la principal causa de atención por lesiones externas en la institución. A pesar de que la frecuencia de estos ingresos se mantiene estable en comparación con años anteriores, la magnitud del problema sigue siendo alarmante, lo que exige una reflexión urgente sobre las medidas de prevención.
El informe revela una clara predominancia de varones en los ingresos, con una relación de dos hombres por cada mujer afectada. Además, los grupos de edad más representados en estos siniestros son los jóvenes, tanto hombres como mujeres, lo que refleja la vulnerabilidad de este sector de la población, en especial en un contexto de alta movilidad y, muchas veces, comportamientos de riesgo.
Los siniestros viales en la región se concentran principalmente los sábados por la noche y los miércoles y jueves por la tarde, lo que indica que los accidentes se producen en momentos de alta circulación vehicular y en circunstancias propicias para la conducción bajo influencia de alcohol o fatiga. Estos hallazgos subrayan la necesidad de intervenciones focalizadas en horarios y días de mayor riesgo.
Una de las conclusiones más impactantes del informe es que las motocicletas siguen siendo el medio de transporte más asociado a las lesiones graves y fatales. La mayoría de los fallecimientos en accidentes viales en la región están vinculados a este tipo de transporte. Las lesiones de los conductores y pasajeros de automóviles ocupan el segundo lugar en la frecuencia de ingresos, lo que también refleja la alta peligrosidad de los accidentes viales relacionados con este medio.
El 36,9% de los pacientes ingresados requieren internación y uno de cada tres necesita atención en áreas críticas. Estos datos evidencian el impacto sanitario y la presión sobre los recursos del hospital, que se ve obligado a atender a un número creciente de pacientes con lesiones graves. La falta de adherencia al uso de elementos de seguridad, como el cinturón de seguridad (solo el 35% de los pacientes lo utilizan) y el casco (solo el 50% lo utiliza), agrava aún más la situación y contribuye al aumento de la gravedad de las lesiones.
Otro dato relevante del informe es la georeferenciación de 1522 siniestros viales, lo que ha permitido identificar puntos calientes donde los accidentes son más frecuentes. Esta información es crucial para la planificación de políticas públicas de prevención, como el aumento de la señalización vial, controles de velocidad o la presencia policial en zonas de alto riesgo.
A partir de la observación espacial de los casos, se identificaron 16 agrupamientos de más de tres lesionados, en los cuales el lugar de la lesión corresponde a alguna de las siguientes intersecciones de calles:
• Moreno y David Ortega
• Moreno y Estado de Israel
• Av. Juan B. Justo y Av. Independencia
• Av. Juan B. Justo y Av. Juan Héctor Jara
• Av. Juan B. Justo y Av. Polonia
• Rosales y Canesa
• Av. Juan B. Justo y Av. Arturo Alió,
• Av. Carlos Gardel y Av. Arturo Alió
• Av. Arturo Alió y Av. Colón
• Av. Colón y República del Líbano
• Av. Colón y Av. M. Champagnat
• Mariano Acosta y Av. Pedro Luro
• Av. Champagnat y Av. Luro (rotonda)
• Av. Fortunato de la Plaza y Av. Edison
• Av. Mario Bravo y Cerrito
• Av. Mario Bravo y Cabrera
Si bien los datos recopilados en el informe del Hospital Intezonal General de Agurdos “Dr. Oscar Alende” no revelan novedades sustanciales respecto a años anteriores, la situación sigue siendo crítica.
Se concluye en el informe que los ingresos por causas externas a la guardia en 2025 continúan teniendo un perfil epidemiológico similar a años anteriores en el período analizado.
Es imprescindible fortalecer las estrategias de vigilancia para comprender con mayor precisión la dinámica de los siniestros viales y desarrollar intervenciones preventivas más efectivas. Las autoridades sanitarias y gubernamentales deben tomar medidas urgentes para reducir la frecuencia y gravedad de los accidentes, promoviendo el uso de elementos de seguridad, implementando campañas de concientización y enfocándose en intervenciones específicas para los grupos más vulnerables.
La elevada frecuencia de siniestros viales en la región, junto con la gravedad de las lesiones y la presión sobre el sistema de salud, requiere una respuesta inmediata y coordinada. Es hora de tomar decisiones basadas en evidencia para prevenir más muertes y sufrimiento, y garantizar un futuro más seguro para todos. La clave está en la prevención, con acciones concretas que apunten a reducir la siniestralidad y salvar vidas.












