El Ejecutivo Municipal, encabezado por el intendente Agustín Neme, ratificó su postura de aplicar el descuento de haberes a los empleados que se adhirieron al paro nacional contra las reformas laborales. La medida, que se enmarca en la política de “día no trabajado, día que no se cobra”, será implementada por la Secretaría Legal, Técnica y de Hacienda, que ya trabaja en la liquidación de salarios con los descuentos correspondientes.
Desde el Municipio defienden su decisión, argumentando que, al tratarse de un conflicto de alcance nacional y no de un reclamo local, el Estado no debe “financiar” la medida de fuerza. Esta postura continúa con la política de “disciplina fiscal”, que establece que el salario se percibe únicamente por la prestación efectiva de servicios.
El anuncio llega en un contexto financiero delicado, luego de las dificultades del inicio del año para pagar la totalidad de los salarios de la planta más alta en un solo pago. Los gremialistas critican la medida como un “gesto de dureza”, especialmente en medio de las negociaciones paritarias, que buscan recuperar el poder adquisitivo frente a la creciente inflación de 2026.










