En una sesión cargada de reproches, la concejal de Unión por la Patria, Mariana Cuesta rompió el silencio tras el revés sufrido en la designación de autoridades del Concejo Deliberante de General Pueyrredon. La edil acusó una “orden externa” que desactivó un consenso previo entre los bloques locales para devolverle a su espacio el lugar en la mesa directiva . Según Cuesta, la intervención de figuras ajenas al Ejecutivo municipal, particularmente del senador Alejandro Rabinovich, cambió el rumbo de la votación.
Con un discurso contundente, Cuesta apuntó directamente al legislador provincial, asegurando que su influencia desestabilizó un acuerdo interno previamente pactado. La concejal denunció que los ediles oficialistas actúan bajo coacción política, “lo que demuestra una falta de autonomía y autoridad dentro del cuerpo legislativo”.
La intervención de Rabinovich, lejos de ser un hecho aislado, evidencia, para Cuesta, “un patrón de intromisión que mina la independencia de los concejales y debilita la estructura interna del oficialismo”.
La situación genera un clima de desconfianza y deja abierta la incertidumbre sobre el futuro político del Concejo en los próximos meses.










