La vicepresidenta Victoria Villarruel salió al cruce de las acusaciones lanzadas desde las propias filas libertarias y aseguró que, pese a la presión, no piensa renunciar a su cargo. "Quieren mi renuncia, pero no se les va a dar", sostuvo la titular del Senado en una serie de mensajes en sus redes sociales, en respuesta a los señalamientos del diputado nacional Luis Petri.
El exministro de Defensa había sido contundente en sus críticas. En declaraciones televisivas, Luis Petri sostuvo que Villarruel "apostó al fracaso del Gobierno" y que fue "funcional a la oposición»"durante el debate parlamentario. "No actuó como lo demanda la Constitución apoyando al Jefe de Estado"afirmó el legislador, y la vinculó directamente con la referencia que hizo el presidente Javier Milei en su mensaje ante la Asamblea Legislativa, cuando habló de "propios que soñaban con el sillón de Rivadavia".
El cruce en redes y el fantasma de IOSFA
La respuesta de Villarruel no se hizo esperar. Desde su cuenta en X, la vicepresidenta retomó las acusaciones de Petri y contraatacó con un señalamiento sobre su gestión al frente del Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas y de Seguridad (IOSFA). "Preocupante es que no responda aún por el vacío que dejó en IOSFA», escribió, al tiempo que agregó que sigue "atentamente la causa judicial". En un tono cada vez más filoso, añadió: «A Petri lo conozco por sus cosplays y por los trencitos de la alegría con el Presidente Milei. Y por el vaciamiento de IOSFA, y los sueldos más bajos de todas las fuerzas".
Más tarde, en otro mensaje, Villarruel profundizó su postura. "Eso quieren. Mi renuncia. Pero no se les va a dar. El 10/12/27, hasta esa fecha ocupo con honestidad mi cargo", sostuvo, en referencia al final del mandato para el que fue electa junto a Milei. La vicepresidenta señaló que "el que calla mientras un presidente acusa solo ejerce respeto" y remarcó que no considera que la apertura de sesiones sea el ámbito para responder cuestionamientos personales.
El gesto que encendió las alarmas
La tensión entre la vicepresidenta y el núcleo duro del oficialismo tuvo su correlato físico durante la ceremonia del 1° de marzo. Las cámaras captaron un momento de escasa interacción entre Villarruel y la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, en el ingreso al Palacio Legislativo.










